martes, 13 de febrero de 2018

Feijóo, suspenso en política lingüística. Mentiras, ilegalidades, falta de libertad y nacionalismo encubierto del PP gallego.

    Aunque es un tema conocido (Ver), voy a recordar algunas mentiras de Alberto Núñez Feijoo en el tema lingüístico, y cómo la Xunta incumple la Ley de Normalización Lingüística, favorece a los nacionalistas, discrimina los hispanohablantes, perjudica a todos los gallegos, y también impide la libertad para estudiar en gallego.
  Respeto a aquellos que consideran que el Presidente de la Xunta es un buen político. Cada uno es libre de opinar lo que quiera. Pero en relación con el problema de los dos idiomas oficiales que hay en Galicia, pienso que nadie que haga una valoración objetiva puede negar que el Sr. Feijóo se merece un suspenso.
   ¿Tendrá Feijóo un subconsciente nacionalista que le traiciona, y que le hace gobernar en la línea de desterrar el uso del castellano de nuestra Comunidad? Yo creo que sí, y que no se da cuenta de lo incoherente que resulta, ni del empobrecimiento y los perjuicios que sus decisiones nos ocasionan a tantos gallegos y no gallegos.
 
   Los hechos lo dejan claro:
   Feijóo hizo a todos los gallegos unas promesas electorales que nunca cumplió. Llegó al poder el año 2009, y en aquella campaña electoral afirmó que si le votábamos y ganaba, reformaría la ley para que los padres gallegos pudiéramos elegir el idioma de la enseñanza de nuestros hijos. Ganó y después no cumplió su palabra (Ver). Mintió para conseguir votos (Ver). Desde entonces lleva tres legislaturas con mayoría absoluta, y los padres gallegos seguimos sin poder elegir nada. Ahora Feijóo ya no habla de libertad lingüística, porque en Galicia no la hay: porque él no quiere que la haya. El PP a nivel nacional lleva en su programa electoral ese punto (libertad para elegir lengua vehicular y derecho a utilizar el español) (Ver), lo contrario de lo que hace Feijóo, demostrando una supina incoherencia ante la que Rajoy no se atreve a decir nada. Feijóo y la Xunta mienten también sobre la enseñanza plurilingüe en Galicia, afirmando que en los colegios se da un tercio de las materias en inglés, cuando la mayoría de las veces solo se imparte en ese idioma una asignatura secundaria, aparte del propio inglés: Ver.

    Feijóo incumple constantemente la Ley de Normalización Lingüística de Galicia, aprobada por unanimidad en nuestro Parlamento en 1983, y que establece en su artículo 13.1 el derecho de todos los niños gallegos a recibir la primera enseñanza en su lengua materna. Feijoo y el PP no cumplen la Ley y nos roban a los gallegos ese derecho, al no permitir que se cumpla lo que dice ese artículo de la Ley (Ver). Y por ello (y por otras cosas) está causando un grave perjuicio a miles de niños gallegos (y a sus familias): la OCDE, analizando los estudios PISA, ha concluido sin ninguna duda que enseñar a los niños en una lengua distinta a la que usan en casa influye negativamente en su rendimiento (Ver). Más de 100.000 firmas (Ver) pidiendo a Feijóo que nos devuelva la libertad, y las denuncias de muchos padres (Ver) no han conseguido cambiar nada.

   Feijóo fomenta y permite el uso exclusivo del gallego en la Xunta y en los medios de comunicación oficiales. El desprecio de Feijóo por los castellano hablantes quedó patente el verano de 2013 cuando ocurrió el accidente del tren Alvia en Santiago que causó 80 víctimas mortales (la mayoría no gallegos): toda España y todo el mundo estaban pendientes de la tragedia y Feijóo se dirigió los medios de comunicación hablando solo en gallego (Ver). Aparte, podemos pasar revista a su política calificable de nacionalista e impositora del gallego: paginas web de la administración autonómica solo en gallego (Ver), notificaciones a los gallegos solo en gallego (Ver), información sanitaria solo en gallego (con el riesgo para la salud de los que no lo entiendan bien) (Ver), respuestas en gallego de la Xunta a escritos enviados en castellano, impedir declaraciones de gallegos en la televisión pública gallega por hablar castellano (Ver), dinero público para universitarios por publicar sus tesis en gallego (Ver), millones en subvenciones culturales para actividades y premios solo en gallego (echando de Galicia a los gallegos que puedan ser creadores en castellano) (Ver), trabas lingüísticas para las empresas que quieran trabajar en Galicia (de lo que se han quejado los empresarios), y así podríamos seguir...

   Feijóo tampoco satisface a los gallegos que quieren educar a sus hijos solo en gallego, lo que demuestra su falta de sensibilidad y de empatía, pues si permitiera la libertad de elección de idioma podría haber en muchas ciudades colegios donde toda la enseñanza se impartiera en gallego y otros en castellano (aprendiendo también todos los escolares la otra lengua oficial, por supuesto), algo que la mayoría de los gallegos defendemos (Ver, artículo en gallego).

viernes, 2 de febrero de 2018

Vigo, primer sitio del mundo donde se recogen firmas para conseguir que un bien sea declarado Patrimonio de la Humanidad: el extraño caso de las Islas Cíes.

 
 
  El alcalde de Vigo quiere que las islas Cíes sean declaradas Patrimonio Mundial de la Unesco. Me parece muy loable su proyecto.
   Pero para conseguirlo ha iniciado una campaña de recogida de firmas. Y con todos mis respetos, yo me pregunto: ¿para qué sirve esa campaña?
   Abel Caballero solo pide que se apoye esa iniciativa, pero no explica para qué sirven las firmas. En una de las carpas que ha instalado el Concello de Vigo para ese fin, invirtiendo en personas y medios (y en publicidad), tampoco me lo han sabido explicar, ni había ningún folleto informativo. Ni siquiera en la web de recogida de firmas aclaran nada: sólo piden la firma.
   He revisado la hemeroteca y en ningún sitio se hizo nunca una recogida de firmas para conseguir ese nombramiento de la UNESCO. No tiene sentido.
   El procedimiento para conseguir ser Patrimonio de la Humanidad es que un Estado miembro de la Unesco (son cerca de 200) presente un proyecto bien documentado explicando los motivos por los que determinado bien merece ese nombramiento. Todas las propuestas aceptadas son incluidas en una lista provisional, y cada caso es evaluado por dos organismos auditores independientes, que estudian y visitan el bien propuesto, y después elevan sus recomendaciones al Comité del Patrimonio de la Humanidad (formado por representantes de 21 países, entre ellos España), que cada año aprueba unas cuantas propuestas. El año pasado, en la reunión celebrada en Cracovia, aprobó 21 nuevos sitios (18 culturales y 3 naturales). El único candidato español en esa reunión fue la cultura Talayótica de Menorca, que no fue aceptado (pero que volverá a intentarlo dentro de unos años: ver). Cuatro bosques españoles sí que pasaron a ser Patrimonio mundial, al integrase con los Hayedos de Europa, que ya tenían esa condición (ver).

   ¿Qué tiene de peculiar el caso Cíes?
   Es indudable que hay una guerra abierta entre la Xunta (PP) y el Concello de Vigo (Abel Caballero) para lograr que las Islas Cíes sean declaradas Bien Natural Patrimonio de la Humanidad. Pero la Xunta incluye en su proyecto todo el Parque Natural Illas Atlánticas (parque creado el año 2002 (ver) que incluye los archipiélagos de Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada), mientras que el alcalde de Vigo está empeñado en pedir que únicamente las Cíes sean declaradas Patrimonio, y acusa a la Xunta de tratar de perjudicar a Vigo con su propuesta.
   En mi opinión, fomentando la idea de que todos pretenden perjudicar a Vigo y que él es el único defensor de los intereses de la ciudad, Abel Caballero aspira a aumentar su popularidad y a ganar más votos, para ser reelegido el año que viene, que es lo único que parece interesarle. Y en una campaña que no tiene sentido, rodeado y aplaudido por los coros de todos los que le deben favores o aspiran a conseguirlos, busca poner a los vigueses en contra del PP de Feijóo y
 de cualquiera que no le aplauda las gracias.

Las Rías Baixas con los archipiélagos
del parque nacional Illas Atlánticas.
   ¿Cómo está la situación de las Cíes respecto a la Unesco?
   La Xunta entregó al Ministerio de Cultura, en fecha 10 de mayo de 2017 un informe autonómico con la solicitud de que se presentara a la Unesco la candidatura de las Illas Atlánticas. Román Rodríguez, Conselleiro de Cultura, afirmó entonces (ver) que no tenía constancia de que el Concello de Vigo hubiera hecho ninguna solicitud sobre las Cíes ni a la Dirección Xeral de Patrimonio ni al Ministerio, que es quien debe dirigirse a la Unesco para solicitar cualquier declaración de Patrimonio de la Humanidad.
   Posteriormente, el pasado 6 de octubre el Consejo de Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura presentó a la Unesco tres candidaturas españolas para ser nombradas patrimoniola comarca del Priorat-Montsant-Siurana (Tarragona), la fiesta de los Caballos del Vino (Caravaca, Murcia), y el Parque Nacional de las Illas Atlánticas (ver), (perteneciente a los Concellos de Vigo, Bueu, Ribeira y Vilagarcía).

   La Unesco (siglas de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) busca impulsar el desarrollo de los pueblos a través de la preservación de sus recursos naturales y valores culturales, y declara Patrimonio los lugares que tengan un valor excepcional. Actualmente el número de bienes que tienen esa distinción es de 1073.
Machu Pichu, patrimonio mundial de la Unesco.
   España es el tercer país del mundo en número de bienes materiales declarados Patrimonio mundial: 45, sólo somos superados por Italia (51) y China (48). Están incluidos La Alhambra, la cueva de Altamira y otras pinturas rupestres, la obra de Gaudí, el yacimiento de Atapuerca, Las Médulas, el casco histórico y acueducto de Segovia, las ciudades romanas de Tarraco y de Mérida, el palmeral de Elche, las Fallas, Pirineos - Monte Perdido (compartido con Francia)... Y así hasta 45 lugares o eventos. En Galicia contamos con Los Caminos de Santiago, el casco histórico de Compostela, las murallas de Lugo y la Torre de Hércules.
   Tenemos muchos bienes culturales reconocidos, pero solo tres parques naturales han recibido el reconocimiento de la Unesco: Garajonay (La Gomera, 1986), Doñana (Huelva, Sevilla y Cádiz 1994) y Teide (Tenerife, 2007). El año 1996 se presentó la candidatura de la Ribeira Sacra (Lugo y Ourense) que sigue esperando: recientemente la Xunta (ver) ha retomado el expediente para declarar la Ribeira Sacra BIC (Bien de Interés Cultural), con vistas a impulsar de nuevo que sea declarada Patrimonio de la Humanidad.
   La postura que muchos consideran autocrática y mundoyupiense de Abel Caballero contrasta mucho con la del Concello de Ferrol, cuyo Gobierno Municipal (alcalde de Ferrol en Común -Marea ferrolana- con el apoyo del PSdG) ha entregado recientemente a la Xunta un informe para que se solicite al Ministerio de Cultura que la ciudad sea una de las candidatas presentadas por España el próximo año (Ver).
Lo de la carpa de Principe, por si alguien no lo sabe,
se refiere a Alfonso XII, no al exalcalde Carlos Príncipe.
No me extrañaría mucho que pronto Abel Caballero,
 autoconsiderado como el mejor alcalde del mundo y
de todos los tiempos, proponga cambiar el nombre de esa calle
y poner: Calle del Inigualable Alcalde Abel Caballero.



miércoles, 31 de enero de 2018

Humanizar la política.

   (Este artículo ha sido publicado hoy en El Confidencial Digital: VER)


   La actividad política se ha convertido en una actividad inhumana, en algo desagradable y desprestigiado. Es prioritario "dar la vuelta a la tortilla" y conseguir que las personas más válidas para representar a los ciudadanos y gobernar buscando el bien común dejen de rechazar "meterse" en política.
   Es posible que se halla llegado a este estatus de deshumanización de la política de manera premeditada, como consecuencia de una táctica llevada a cabo maquiavélicamente por los políticos corruptos, que controlan "su mundo" y manejan el poder a muchos niveles: y enfangando y envenenado la vida política pretenden evitar que personas dignas quieran "saltar al ruedo" para sustituirles. Y a este estado de las cosas han contribuido, quizá sin darse cuenta, nuevos políticos de nuevos partidos que están en contra de los primeros, pero que han entrado en el juego de la deshumanización...
   Entre todos han conseguido que la política se haya convertido en una actividad en la que todo el mundo está enfadado, se insulta y se critica indiscriminadamente para desprestigiar al otro, se piensa siempre mal de los demás, nadie es capaz de valora nada de lo que otros hacen, se rechaza apoyar iniciativas positivas por el mero hecho de que las presentan otros, se le echa la culpa a otros de todos los problemas (muchas veces injustamente, sin razón o mintiendo), les echa la culpa de los desastres naturales y de los ataques terroristas, se les reclama que atiendan asuntos que no son de su competencia, se airea su vida privada y se aprovecha cualquier cosa para hacer ataques ad hominem (a la persona, y no a sus ideas o actuaciones) y para ridiculizarles, se consigue más poder cuidando la imagen y adulando a los que mandan que trabajando, y se machaca dentro de los propios partidos a los que quieren aportar cosas nuevas y exigen decencia, que resultan incómodos ...
   Mi paso por la política me permitió comprobar en propia carne lo duro que es estar en ese mundo. Fui hasta agredido físicamente en una concentración ciudadana por haber sido de UPyD y por ser de Galicia Bilingüe... También he recibido muchos insultos y amenazas por expresar mis ideas; y fui expedientado y expulsado por luchar contra el amiguismo y la corrupción interna en un partido que yo confiaba que sería democrático... Por eso entiendo y disculpo a tanta gente que no está contenta con los políticos ni con los partidos que tenemos, pero que se niega a dar el paso de hacer algo realmente eficaz y necesario: pasar a tomar parte activa en la política. No les compensa exponerse a aguantar tanta presión, tantos insultos y coacciones, tienen miedo a las consecuencias de la deshumanización de la política, y especialmente el miedo a sufrir lo que sufren todos los políticos, sean o no corruptos: faltas de respeto, insultos en persona y en redes sociales, difusión de chistes y vídeos de burla y ofensivos, amenazas, escraches..., y continua tergiversación de lo que defienden o han dicho, cuando no difusión de mentiras y calumnias, sin derecho efectivo a réplica en los medios de comunicación.
   Para arreglar los problemas de nuestra ciudad, de nuestra comunidad, de nuestro estado, incluso de Europa o del mundo (y me refiero a los problemas causados por los políticos), tenemos que empezar a cambiar y a humanizar la vida política. Para que la política vuelva a ser una actividad humana, honorable, digna de elogio y de admiración, y de agradecimiento a quienes la ejercen y nos representan.
   Y se deberían proponer medidas que eviten esa deshumanización, prohibir y castigar la falta de respeto a los políticos (lo que no quiere decir que no se denuncien sus mentiras y sus actos corruptos), hacer un esfuerzo por tolerar a cualquier político aunque defienda ideas que nos parecen perniciosas, hacer el esfuerzo de entenderles, tener en cuenta que aunque sean minoría representan a muchos (o pocos) ciudadanos que les han votado...
   Hay que conseguir acabar con ese ambiente de confrontación e insulto, de enojo constante de los políticos y entre ellos, que no beneficia en nada a los ciudadanos. Precisamente la segunda acepción de "humanizar" en el DRAE dice desenojarse, lo que implica dejar de molestar y de alborotar.
   Hagamos el acto de fe de pensar que todos los políticos son dignos y buscan el bien común, defendiendo cada uno la visión de sociedad que consideran más adecuada para sus propios intereses y para el bien común. Y si alguno demuestra que es indigno o ha mentido, ha robado o ha incumplido la ley, digámoslo y dejemos constancia de ello de manera humana, elegante, respetuosa. Sé que algunos políticos no se lo merecen: pero no deben pagar justos por pecadores, y es mucho lo que nos jugamos si tantos políticos corruptos y mediocres sigue controlando el poder, y no aparece nadie "del lado de la fuerza" que quiera actuar...
   Hay que dar la vuelta a la tortilla: humanizar la política y sacar coraje de donde sea para cambiar las cosas radicalmente..., que significa yendo a la raíz del problema: lo que supone entrar en política.



sábado, 13 de enero de 2018

Historia de Tabarnia IV: Las áreas de predominio del Carlismo tradicionalista y reaccionario se corresponden con la Cataluña que no es Tabarnia.

   Hace unos días ha publicado D. Guillermo Fatás (Catedrático de Historia) un artículo titulado "Tabarnia: desmemoria del carlismo" (VER). Ese historiador ha comparado los mapas electorales del siglo XIX con los actuales, y ha comprobado que la zonas con más voto integrista y cerrado del carlismo en Cataluña se corresponde con el voto independentista. Y también que el electorado liberal catalán de antaño vivía en las comarcas catalanas que hoy votan por la Constitución, esto es: la actual Tabarnia.
   El carlismo fue un movimiento político que nació el año 1833, tras la muerte del rey Fernando VII, cuando grupos políticos conservadores no aceptaron que heredara el trono de España su hija Isabel II, y exigieron que fuera coronado Carlos María Isidro, hermano del difunto rey. No solo era cuestión de que fuera una mujer, sino que los carlistas se oponían al liberalismo y al progresismo emergente, aparecido tras la revolución francesa, y defendían el antiguo régimen: el absolutismo y la moral religiosa de la Iglesia Católica.
   El Carlismo ocasionó tres guerras civiles durante el siglo XIX, y en el siglo XX sus partidarios formaron un movimiento político que colaboró con Franco, luchando contra la República española. En la guerra civil los carlistas en Cataluña formaron un famoso batallón militar llamado Terç de Requetés de la Mare de Deu de Montserrat, y lucharon con gran entusiasmo por su causa. Los carlistas era también "uña y carne" con la Iglesia católica más tradicional: recientemente hemos visto como varios obispos y 300 sacerdotes catalanes han manifestado su apoyo pleno a la causa de la independencia: recuerdan a los llamados "curas trabucaires", que apoyaban a los carlistas con el grito de "Dios, Patria, Fueros y Rey".
   El historiador mencionado concluye que "Como en el siglo XIX, la faja litoral catalana vota las posturas menos integristas. Hoy incluye ya a las cinco ciudades más pobladas: Barcelona, L'Hospitalet, Tarrasa, Badalona y Sabadell." Y añade: "Tabarnia es un nombre nuevo, con voluntario aspecto de sarcasmo, para un fenómeno antiguo: el de la persistente oposición, en Cataluña como en otras partes de la compleja España, entre mentalidades integristas y aperturistas. España es así: una Cataluña en tamaño más grande. Y a la inversa.". Nada que añadir a tan magnífico y oportuno análisis, que recojo en mi Blog tras los tres artículos que versan sobre la historia de Tabarnia.

PD: Enlaces a Historia de Tabarnia 1, 2 y 3:
- Epoca Romana, los orígenes de Tabarnia: VER.
- Siglo XII, delimitación de las fronteras de Tabarnia: VER.
- La reconquista y repoblación de Tarragona, hace 900 años: VER


lunes, 8 de enero de 2018

Historia de Tabarnia (3 de 3): Novecientos aniversario de la reunificación de Tabarnia: cuando Barcelona recuperó a Tarragona.

(Tercer artículo sobre "hitos en la Historia de Tabarnia": ver abajo enlaces a los otros dos)

   Dentro de unos días celebraremos el noveno centenario de la reunificación de Tabarnia. La fecha la marca el documento firmado por Ramón Berenguer III el 23 de enero del año 1118, cuando el mencionado conde de Barcelona, consciente de su vinculación histórica y religiosa con las tierras del sur de Tabarnia, hizo el encargo al Obispo barcelonés Oleguer de restaurar la sede metropolitana de Tarragona y de repoblar ese territorio (que hoy llamamos Alta Tabarnia).
   Oleguer cumplió su cometido, ejerció de Arzobispo, y siglos después fue canonizado. San Oleguer, patrono de Tabarnia, obispo de Barcelona y de Tarragona, tuvo mucha influencia en la vida política de su época, demostrando el caracter conciliador y práctico de los tabarneses. Por ejemplo, gracias a su intervención en Zaragoza el año 1134 consiguió que se estableciera la paz entre los reyes Ramiro II de Aragón y Alfonso VII de León y de Castilla, paz que se demostró fundamental para el éxito de la reconquista..
   Resulta muy interesante ver cómo la historia de los siglos XI y XII nos ayuda a delimitar la frontera norte de Tabarnia:
   Cuando se produjo la invasión musulmana la sede arzobispal de Tarragona se trasladó a Narbona, en la septimania Francesa. Cuando los Francos establecieron la Marca Hispánica, se restauraron los obispados que eran sufragáneos de Tarragona, y se fundaron algunos nuevos: pero todos ellos seguían dependirendo de Narbona.
   Con el paso del tiempo se produjeron varios intentos de liberarse de la jurisdiccion eclesiástica narboniense. Se cuenta que el año 955 el monje Cesáreo de Monterrat acudió a Compostela y se hizo consagrar Arzobispo de Tarragona: al final se demostró que sus documentos eran falsos. El año 971 el Papa Juan XIII, a instancias del conde Borrel, firmó varios documentos para trasladar la archidiócesis de Tarragona (que seguía bajo el poder musulman) a Vich, y nombra Obispo metropolitano a Atón: pero Atón fue asesinado al regresar de Roma (a instancias de los partidarios de Narbona, como se puede entender si se sigue leyendo): Borrel quiso intentarlo de nuevo pero el ataque de Almanzor que saqueó Barcelona el año 984 le impidió continuar con sus propósitos y todo siguió igual...
    Durante gran parte del siglo XI el conde de Barcelona Ramón Berenguer I (llamado el Viejo), trató de reconquistar Tarragona y de restaurar la sede arzobispal metropolitana *. Pero no lo pudo hacer por las presiones de las casas de Cerdaña y Besalú, que dominaban los condados del norte de la Marca Hispánica y rivalizaba con el condado de Barcelona por la preeminencia en el nordeste de Hispania.
   Los condes de Cerdaña y Besalú eran aliados uno del otro y estaban emparentados con las casas francesas de Narbona, Carcasona y Toulouse, y no querían que se restaurara la diócesis de Tarragona para evitar que eso sirviera al Condado de Barcelona para aumentar su poder, restando a su vez poder a Narbona y a ellos mismos.
   La abuela del Conde de Barcelona, regente durante su minoría de edad, era Ermesinda de Carcasone, de origen francés y emparentada con las casas francesas, con los condes de Cerdaña y Besalú, y con el arzobispo de Narbona. Todos ellos maquinaban para hacerse con el control del condado de Barcelona y someterlo al gobierno de Narbona y de los Francos, y especialmente no querían que Ramón Berenguer cumpliera su propósito de reconquistar Tarragona para establecer allí un Señorío o Vizcondado, y para además restaurar y revitalizar la sede arzobispal Tarraconense (y dejar de depender de Narbona, situada en Francia, cuyos arzobispos eran claramente favorables a los condados de la Marca Gótica o Hispana situados al norte del de Barcelona, todos ellos favorables a seguir dependiendo de los reyes Francos, mientras Ramón Berenguer buscaba alianzas con Aragón). No podemos olvidar que la soberanía de los reyes de Francia sobre todos esos condados catalanes no cesó hasta el año 1258, con la firma del tratado de Corbeil (VER). 
   Ermisenda forzó el matrimonio de su nieto el Conde de Barcelona con una princesa de Narbona (año 1051), pero al entender que se estaba urdiendo un complot político, Ramon Berenguer repudió a la esposa con la que se acababa de casar. Ermisenda consiguió que el Papa le excomulgara por ello, y para solucionarlo el Conde tuvo que conceder a su maquiavélica abuela el señorío de Gerona, donde ya era obispo un hermano de Ermisenda, Pierre Roger de Carcasone, también favorable a continuar dependiendo política y eclesiásticamente de Francia.
   Los "afrancesados" del norte, especialmente los gobernantes de Gerona, Cerdaña y Besalú, con el apoyo del poderoso arzobispo de Narbona y sus obispos aliados, ganaban terreno, y promovieron una revueltra contra el Conde de Barcelona, en la que estaban implicados el Obispo de Vich y el de Barcelona. Ramón Berenguer salió victorioso de ese golpe de estado gracias al apoyo de los habitantes de Tabarnia. Por suerte para el Conde de Barcelona, las maldades del arzobispo de Narbona (Wilfredo de Cerdaña, que había sido puesto en esa sede cuando solo tenía 10 años por las familias mencionadas, y fue arzobispo durante 60 años) se hicieron públicas, cayó en desgracia ante el Papa, y comenzó una especie de guerra civil dentro de los condados del norte de la Marca y de la Septimania (Narbona). Ramón Berenguer pudo consolidar su independencia relativa respecto a los cortesanos de Gerona y de los otros condados aliados, y respecto a los eclesiásticos y poderes franceses, pero murió en 1075 sin conseguir su objetivo de reconquistar Tarragona.
   El año 1089 su hijo Ramón Berenguer II reconquistó Tarragona, y en 1091 el Papa Urbano II restableció la sede Arzobispal Tarraconense declarándola la Primera Metrópoli de Hispania (título que le disputaron después tanto Braga como Toledo), pero el nuevo arzobispo, Berengario, al no tener Catedral en Tarragona (ciudad que había estado cambiando de propietario muchas veces y había quedado muy dañada por los continuos asedios lanzados desde ambos bandos, cristianos y moros) se instaló en Vich, y no recibió el reconocimiento del Arzobispo de Narbona, que se negaba a devolver los territorios sufragáneos a Tarragona.
   No fue hasta el año 1118, como se ha comentado al comienzo (hace ahora 900 años), cuando Ramón Berenguer III llamado el Grande, conseguía el control definitivo de Tarragona, cuando encargó al Obispo Oleguer la restauración efectiva de la Sede y la repoblación. El Obispo eligió acertadamente al normando Robert Bourdet para gobernar la ciudad, y le nombró Principe de Tarragona: Robert fortificó la ciudad, y actuó como Señor sometido al Conde de Barcelona, en una provechosa alianza que se puede considerar un preludio del autogobierno de Tabarnia.
Las diócesis de la actual Cataluña.
Las de Barcelona, Tarragona, Terrasa y
San Feliú de Llobregat constituyen Tabarnia.
   Como hemos visto, la historia ya nos dibuja en esos siglos medievales una frontera política y eclesiática entre Tabarnia y los condados de la antigua Marca Carolingia, la llamada Cataluña Vieja: Ribagorza, Pallars, Urgell, Cerdaña, Berga, Osona, Besalú, Vallespir, Rosellón, Perelada, Ampurias y Gerona, excluyendo por supuesto a Barcelona.
   También podemos ver que Tabarnia se corresponde prácticamente con el territorio de cuatro diócesis catalanas: Tarragona, San Feliú de Llobregat, Barcelona y Terrasa (en la imagen en colores fucsia, verde claro, azul y verde).



Los condados catalanes justo después de la conquista de
Tarragona, cuando aún no se había tomado Lérida.
El Condado de Barcelona, situado al sur, ocupaba sólo
una pequeña extendión del terreno de la actual Cataluña.
Prácticamente coincide con Tabarnia.


Ver primer artículo (1de3):
Historia de Tabarnia 1: Los orígenes de Tabarnia. Época Romana. VER.

Ver anterior artículo (2de3):
Historia de Tabarnia 2: El primer milenio de Tabarnia: esplendor de la Tarraconense y delimitación de las fronteras. VER.

*Artículo de referencia de este Post: "La restauración eclesiástica y reconquista en la Cataluña del siglo XI: Ramón Berenguer I y la sede de Tarragona". Por Lawrence McCranck  (VER)

PD: Historia de Tabarnia IV: el carlismo del siglo XIX y XX y el territorio de Tabarnia:
http://pedrolarrauricandidatoupydvigo.blogspot.com.es/2018/01/historia-de-tabarnia-iv-el-carlismo.html

domingo, 7 de enero de 2018

Historia de Tabarnia (2 de 3): La "tarraconense" y Tabarnia en la Edad Media: la delimitación de las fronteras.

   Hace veinte siglos la República dio paso al Imperio y los romanos empezaron a conceder autonomía a sus territorios. La ciudad de Tarraco (actual Tarragona) vivió un periodo de esplendor, y se convirtió en capital de la provincia Imperial llamada Tarraconensis, única de rango consular en Hispania. Augusto fundó en esa época la ciudad de Barcino (Barcelona) para asentar a legionarios y a romanos libres y libertos que vinieron del norte, de la Galia Narbonense, que era provincia senatorial.
  Y entonces, Tarraco y Barcino, separadas 100 kilómetros, forjaron el eje principal para el desarrollo de aquella región que hoy conocemos como Tabarnia, que prosperó con una economía muy activa y un carácter cosmopolita.
El Reino Visigodo de Toledo en el siglo VII
(incluía la Septimania al norte de la actual
Cataluña, cuya capital era Narbona).
   Cuando al llegar el siglo V el Imperio Romano entró en decadencia los Visigodos pasaron a España y asentaron su Reino con capital en Toledo, desde donde gobernaron toda la península varios siglos. En esa época la Tarraconense, cuyo núcleo era Tabarnia, fue una de las principales regiones de Hispania, tanto eclesiásticamente (se consideraba a Tarragona el Arzobispado más antiguo e importante, equiparado a Toledo) como civilmente (Barcelona fue en varias ocasiones sede de la corte de los reyes Godos).
   A principios del siglo VIII los musulmanes cruzaron el estrecho de Gibraltar e invadieron Hispania, dominado en pocos años casi todo el territorio. Tabarnia se convirtió en un reino musulmán, dependiente del califato de Córdoba. En Barshiluna (Barcelona) se estableció una corte con un Walí o Gobernante, que mantuvo buenas relaciones con Zaragoza. Algunos tabarnienses se convirtieron a la religión musulmana para no tener que pagar impuestos, y la sabiduría y los refinados modos de vivir árabes pudieron influir en la población durante casi un siglo. En cambio, al norte de Tabarnia nunca hubo más que guarniciones militares de musulmanes, que no dejaron huella ni influencias culturales.
   El año 785 el rey franco Carlomagno conquista el norte de la actual Cataluña y establece en Ampurias (donde había existido un obispado) la  capital de los condados carolingios. El Condado de Urgell, Valle de Arán, Andorra y otros quedaron sometidos a la Marca de Toulouse, y el de Gerona quedó bajo la influencia de Narbona (actual Francia) siendo entonces Gerona el principal condado de la Marca Gótica o Hispana. Pero las fronteras eran muy inestables y prueba de ello es el ataque militar que el año 793 ordenó el califa Hixem contra Gerona y Narbona, un ataque que fue realizado por el gobernador de Barcelona, Abdelmélic, y que causó grandes daños en los territorios de la Marca.
   Tras la muerte del poderoso Hixem los Francos conquistaron Barcelona, el año 801. Los Condes de esa ciudad hicieron resurgir al pueblo tabarnés, tomando el protagonismo en la defensa de la frontera y en las luchas contra los musulmanes.Mientras tanto los condes de la Marca Hispánica del norte abandonan en parte su función militar originaria, dedicándose a las intrigas palaciegas. (Hay quien dice que un conde de Gerona trató de conseguir reconocimiento en Europa para hacerse con el gobierno de Barcelona y crear una República, pero fracasó).
Reino o Taifa de Zaragoza el año 1080.
Lérida no tenía que ver con Cataluña y
a mediados del siglo XII se convirtió
en un marquesado de Aragón.
   Mientras tanto, Lérida seguía dominada por los musulmanes, por diversas familias y gobernadores dependientes de Córdoba o de Zaragoza: y lo estuvo durante casi 450 años. Desde esa ciudad árabe habían salido muchas razzias o campañas de guerra de los moros contra los cristianos de la Baja Tabarnia (Barcelona). Por fin, el año 1150, un ejército dirigido por el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV consiguió tomar la ciudad de Lérida. Pero Ramón Berenguer no incorporó Lérida a sus dominios, sino que entregó la ciudad al Reino de Aragón. Lérida nunca había tenido nada que ver con Tabarnia, y era, por situación geográfica (más cercana a Zaragoza que a Barcelona) y por raíces culturales y etnográficas (descendientes de los pueblos ilergetes), parte de Aragón (Ver), y no de Tabarnia ni de Cataluña como muchos falsamente afirman (de hecho en esa época no existía ni la palabra Cataluña, ni mucho menos la concepción política que después se creó con ese nombre).
   El año de 1297 Jaime II de Aragón fundó la Universidad de Aragón en Lérida, y ese fue el motivo por el que años después autorizó a que una representación de la ciudad y de la Universidad participara no solo en las Cortes de Zaragoza sino también en las de Barcelona. Aunque los leridanos sabían que eran aragoneses de pura cepa, las vueltas que da la historia acabaron convirtiéndoles en catalanes.
   En el sur de Tabarnia, la Taifa independiente de Tortosa, en la desembocadura del Ebro, fue reconquistado el año 1148, gracias al esfuerzo de templarios, genoveses y huestes del conde de Barcelona. Y al igual que Lérida también se integró en el reino de Aragón, como un marquesado, con obispado propio.
   Esos territorios, Lérida y Tortosa, delimitan las fronteras oeste y sur de Tabarnia.
   El año 1351 el rey de Aragón Pedro IV instauró el Principado de Gerona, en el que incluyó los condados situados al norte de Tabarnia (Gerona, Besaú, Ampurias y Osona), cediéndole el título y gobierno de Gerona a su hijo, el heredero al trono de Aragón. El Condado de Urgell se mantuvo independencia hasta 1413. Esos territorios del principado de Gerona delimitan la frontera norte de Tabarnia.
   Siglos después tanto Lérida como Tortosa, y los condados de la marca carolingia (fundamentalmente Gerona) fueron juntados con Tabarnia para formando el engendro llamado Cataluña que conocemos hoy, en el que esas regiones periféricas trataron de anular el primigenio espíritu abierto y cosmopolita de Tabarnia, un pueblo que compagina sus peculiaridades con saberse y sentirse parte de una gran nación llamada Hispania o España. Y últimamente ha resurgido el espíritu y la realidad de Tabarnia para escapar de la retrógrada huida al desastre que impulsan algunos gobernantes (que no parecen dispuestos a cumplir las leyes) que pretenden aprovecharse de una realidad que durante muchos siglos millones de españoles, aragoneses y tabarnienses hemos construido.


Ver artículo previo (1 de 3):
Historia de Tabarnia 1: Sus orígenes diferenciadores. (Epoca Romana). VER.

Ver artículo siguiente (3 de 3):
Historia de Tabarnia 3: 900 aniversario de la reunificación de Tabarnia: cuando Barcelona recuperó a Tarragona. VER. 

sábado, 6 de enero de 2018

Historia de Tabarnia (1 de 3): Los orígenes de Tabarnia. Época romana.

   Tabarnia es una comunidad política y cultural que hunde sus raíces históricas en la antiguedad.
   El año 217 antes de nuestra era las legiones romanas del Publio Cornelio Escipión entraron en Hispania, acabando con la resistencia de los cartagineses y de sus aliados celtíberos.
   Pero años después los pobladores indígenas de la costa del río Llobregat (donde después se fundó Barcelona), que eran un pueblo al que el famoso geógrafo e historiador Estrabón denominó Layetanosse levantaron en armas contra el poder de la República que les quería absorber, muy probablemente unidos a los Cosetanos (que ocupaban el llamado "Campo de Tarragona"), y ambos pueblos lucharon contra los romanos para conseguir su libertad y dejar de tener que seguir pagando estipendios (impuestos abusivos). Laietanos y Cosetanos, se pueden considerar los predecesores étnicos de la actuales tabarneses (barceloneses y tarraconenses de la costa).


En esa época los Laietanos y los Cosetanos
ocupaban lo que hoy es Tabarnia.
   El año 196 a.e.c. Roma envió a Marco Porcio Catón con un gran ejército, para acabar con la rebelión de Tabarnia. El Cónsul desembarcó con más de 25 galeras y 20.000 soldados en las costas de la actual Gerona, en el puerto de Rodas (colonia de origen griego, actual Roses) y se estableció en Emporiae (Emporion, la actual Ampurias): en esos territorios la población autóctona ibérica (los pueblos llamados por Estrabón Indigetes) seguían siendo fieles a los romanos.
   Los Layetanos y los Cossetanos, a los que hoy podemos llamar Tabarneses, fueron derrotados por el ejército de Marco Porcio Catón en las batalla de Rhodes o de Emporium. Los romanos contaron para la victoria con el apoyo de sus aliados los Indigetes (habitantes de la actual Gerona), y en esa batalla se truncó -temporalmente- el primer intento histórico de crear una unidad política en Tabarnia. Y quedó clara la distinción entre los tabarneses y los indigetes. (Según algunas leyendas, Roma no permitió que los Indigetes se constituyeran en República independiente, y alguno de sus caudillos se autoexiliaron a Bruselas).


Ref citada en el texto.
   Podemos comprobar que los pueblos Ibéricos que ocupaban Tabarnia eran diferentes de los del norte y del interior (actuales provincias de Gerona y Lérida) gracias a la arqueología numismática: el experto Javier Jordá Sánchez ha delimitado (VER) el territorio de Iberia donde, en la época de la República Romana, se acuñaban monedas (denarios y ases) en las que en el reverso se imprimía la imagen de un jinete con una rama de palma; y como puede verse, el territorio de Tabarnia estaba ligado a Zaragoza y a Valencia (en la imagen rodeado en verde), y separado de Gerona y de Lérida: esa unidad monetaria demuestra que había allí cierta unidad política y económica, lo que delimita por primera vez la frontera entre Tabarnia y el resto de la actual Cataluña.
Moneda de bronce Cossetana acuñada en la ceca de KESE
(Tarragona) a finales del siglo II AC (Ref, nº 21)

Ver siguiente artículo (2 de 3): Historia de Tabarnia (2): El esplendor de la Tarraconense y la delimitación de las fronteras de Tabarnia. VER.

Ver último artículo de la serie (3 de 3): Historia de Tabarnia (3): 900 aniversario de la reunificación de Tabarnia: cuando Barcelona recuperó Tarragona. VER. 

PD. Para saber más sobre los Layetanos, en "Protohistoria catalana", de David Pozo Gutiérrez VER.
Ver también el artículo "Poblados Iberos de Cataluña", donde se diferenian los que eran Ilergetes o Indigetes, en el norte, de los Layetanos y Cossetanos (actual Tabarnia). VER

Artículo reciente en El Periódico sobre el resurgir de Tabarnia en 2017 como reacción al independentismo catalán antiespañol: VER.