lunes, 24 de junio de 2013

PP y PSOE: quitad vuestras sucias manos del TC.


Los Derechos Fundamentales (reflejados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos) son los derechos inherentes, inalienables y aplicables en igual medida a todas y cada una de las personas. Es consustancial con la Democracia que se instaure un Estado de Derecho (en contraposición a un Estado absolutista) en donde se respeten esos Derechos Fundamentales. Debe garantizarse que la Democracia no pueda transformarse nunca en una "dictadura de la mayoría", es decir: que un gobierno con mayoría nunca pueda vulnerar los Derechos Fundamentales de las minorías (representadas por la “oposición”). Para ello se establecen una serie de garantías (como que para reformar los Derechos Fundamentales haga falta un referéndum), y se exige lo que se denomina Separación de Poderes (legislativo, ejecutivo y judicial). Porque a lo largo de la historia los principales vulneradores de los Derechos Fundamentales han sido los poderes públicos, y no los particulares.
Por ello, no deja de resultar paradójico e improcedente que los miembros que componen el Tribunal Constitucional (TC) sean elegidos por el Congreso de los Diputados, por el Senado, por el Gobierno y por el Consejo General del Poder Judicial (elegido a su vez en su mayoría por los partidos políticos mayoritarios). Es decir: los miembros del máximo órgano que garantiza nuestros Derechos Fundamentales son elegidos por sus principales potenciales vulneradoresEn resumen, el PP elige a los llamados magistrados conservadores y el PSOE a los progresistas. En la práctica, a pesar de la gran formación jurídica que se supone tienen los miembros del TC (reflejada en ocasiones en una excelente doctrina constitucional), la dirección de su voto en muchas deliberaciones y sentencias es previsible, yendo en función de la orientación política de aquellos a quienes deben su nombramiento.
Al no existir en España una verdadera División de Poderes difícilmente podemos hablar de verdadero Estado de Derecho. No es tolerable que los políticos sigan eligiendo a los jueces. Ya estamos hartos e indignados de ver cómo la Justicia trata a los políticos corruptos y a sus amigos. UPyD lo ha denunciado muchas veces. Sólo los enemigos de la democracia se podrían oponer a solucionar este problema. Por eso es tan preocupante que el PP y el PSOE se opongan a cambiar esa situación, que bien puede calificarse de mafiosa (según la tercera acepción del diccionario María Moliner *).
Sólo cabe esperar dos soluciones: o ambos partidos cambian radicalmente (si sus bases lo exigen podrían conseguirlo); o al ir aumentando la conciencia crítica de los ciudadanos les iremos reduciendo a la mínima expresión elección tras elección (recientes encuestas de intención de voto ya apuntan en esa dirección: se acerca el fin del bipartidismo que ha arruinado España), para que no puedan interferir con una nueva mayoría parlamentaria formada por otros partidos, que lleve a cabo las reformas necesarias (incluida la de la Constitución) que garanticen un sistema verdaderamente democrático, e instauren un verdadero Estado de Derecho con separación de poderes.

* Mafia (3): Se aplica a una asociación de personas que utilizan métodos poco éticos; particularmente si disfrutan o acaparan la mayor parte de algo, impidiendo a los demás participar en ello.



miércoles, 19 de junio de 2013

UPyD Vigo empieza a salir en la prensa.

Hoy los tres principales medios de prensa escrita de Vigo se hacen eco de nuestra postura con respecto a la manifestación que ha organizado el Alcalde bajo el lema "Salvemos Peinador".
Al menos todos se han hecho eco y nos nombran, aunque salgamos en pequeñito.
Algo es algo, porque muchas veces los medios pasan de nosotros. Supongo que se van dando cuenta de que UPyD tiene cada vez más votantes y más más gente que nos mira con simpatía y con interés.
Somos la primera fuerza extraparlamentaria de Galicia y el cuarto partido nacional en número de votos, y en Vigo cerca de 4000 vigueses han votado UPyD en las últimas elecciones: un buen número de ciudadanos, que además quieren estar bien informados y saben elegir la prensa que mejor informe, que se merecen un trato respetuoso y una información objetiva y veraz.
Adjunto fotos de las noticias aparecidas en las ediciones en papel en Faro de Vigo y de Atlántico, donde al final del texto de la noticia reflejan la postura de UPyD que les hicimos llegar ayer.
En la edición digital del Faro no ponen el texto completo de la noticia publicada en papel y no nos citan:
En cambio, en la edición digital de Atlántico ponen todo el texto de la noticia igual que en la edición en papel, y también nos citan:
Y este es el enlace a la noticia de La Voz de Galicia edición Vigo en el que también se nos nombra y se dice nuestra postura:
Y este es el enlace a la Nota oficial completa, publicada en la web del partido:

viernes, 14 de junio de 2013

Discrepancia y Transversalidad en UPyD; Lo que nos Une.

Discrepancia: Desacuerdo en opiniones o en conducta; disentimiento personal, diferencia, desigualdad.
Transversalidad: Cualidad de Transversal.
Transversal: Que se encuentra o se extiende atravesando de un lado a otro; que se aparta o desvía de la dirección principal.

“La democracia no es un sistema para poner a todo el mundo de acuerdo sobre todas las discordias posibles, sino para permitir la convivencia libre, productiva  y en paz entre personas disconformes pero que comparten algunos principios básicos, como el de resolver por medios pacíficos, equitativos y legales sus diferencias.” (Resolución Política Primer Congreso UPyD, 1)

Energía nuclear, regulación del aborto, monarquía o república, toros, enseñanza diferenciada, transgénicos, prioridad de infraestructuras, colegiación obligatoria… La lista de temas sobre los que los afiliados de UPyD no pensamos lo mismo sería muy larga. Y si surge algún nuevo tema polémico, no todos vamos a pensar lo mismo. Algunos ven eso como un problema. Al final se darán cuenta de que el problema sería lo contrario.

Los periodistas no lo entienden todavía, y siguen preguntando ¿qué piensa UPyD sobre tal tema? Deberían  entender que UPyD no piensa, que los que pensamos somos sus afiliados. Deberían preguntar ¿Qué dice UPyD sobre éste tema? Y en caso de que UPyD no se haya definido: ¿qué piensa usted, político concreto de UPyD, sobre éste tema?

UPyD está abierto a cualquiera que comparta sus objetivos: ofrece sus ideas y hace una oferta concreta a los ciudadanos en cada proceso electoral: y los que quieren nos votan. Y les animamos a que se unan a nuestra marea magenta... Pero nunca pediremos a nadie que deje de pensar por sí mismo.
Y los políticos de UPyD que lleguen a las Instituciones tratarán de llevar a cabo ese programa y esas ideas, y serán responsables ante los votantes y ante la sociedad de sus actuaciones.
Ya hemos dado ejemplo en la práctica de que hacemos lo que defendemos y proponemos.
Pero en los temas en los que UPyD no se haya posicionado en su ideario o en su programa electoral, los diputados o concejales electos de nuestro Partido podrán votar en cada caso lo que quieran. Esa libertad de voto no es teórica, y aunque UPyD de momento tiene poca representación en las instituciones, ya ocurrió en el Parlamento de Madrid (ver), donde UPyD tiene 8 diputados. Eso que nunca ocurre en otros partidos jerárquicos y dogmáticos, sí que va a ocurrir en UPyD, y cada vez lo veremos más. Ojala que ocurra también pronto en los demás partidos.

Lo que nos une:
En UPyD hay unas cuantas cosas en las que todos estamos de acuerdo y defendemos sin discrepancias. Sin ser una redacción oficial ni modificable, he tratado de plasmar cuales son esas cosas que nos unen:
Todos estamos en contra de un sistema territorial y jurídico que impide o dificulta la igualdad real y efectiva de todos los españoles. Nadie en UPyD apoya las exigencias nacionalistas separatistas, ni los injustos privilegios de algunas Comunidades, ni las concesiones a los terroristas, ni que se permitan partidos que los apoyen. Ningún afiliado o simpatizante quiere que se mantengan los privilegios de los políticos, los aforamientos, el control interesado de los partidos sobre la justicia, y su connivencia simbiótica con los grandes poderes económicos. Todos estamos en contra del fraude fiscal, de la especulación urbanística y de los monopolios que extorsionan y estafan a los ciudadanos sin ser efectivamente controlados por instituciones Estatales. También queremos acabar con la politización y con la hipertrofia inútil de la Administración, con las duplicidades y triplicidades. Consideramos necesaria la fusión de los municipios pequeños, la desaparición de las Diputaciones, reformar el Senado, y que se desmonte la administración paralela (los Chiringuitos). En UPyD defendemos que se garanticen las libertades ciudadanas, entre ellas una verdadera libertad lingüística, y el respeto a la legalidad, consiguiendo que la justicia sea realmente la misma para todos. Queremos servicios públicos de calidad, que Educación y Sanidad vuelvan al Gobierno central, que se corrijan las desigualdades injustas y que se ofrezcan las mismas prestaciones para todos. Todos queremos acabar con el paro, ayudar eficazmente a los emprendedores, que se invierta en investigación. Aspiramos a que Partidos y Sindicatos se financien de las cuotas de sus afiliados, y a que se termine el “subvencionismo” y la politización de los medios de comunicación. Queremos un control objetivo y riguroso de “la cosa pública”, y una transparencia exigente de todos y de todo lo que es público, que incluya a la Casa Real y a los Partidos Políticos: queremos acabar con la impunidad de los políticos que mienten, defraudan o despilfarran el dinero público. Apostamos por Europa y por la globalización bien entendida. Nadie en UPyD apoya la dictadura cubana ni el “chavismo” venezolano, y nos duele la vergonzosa postura de España sobre la invasión marroquí del Sahara, problema externo que nos atañe especialmente y que consideramos prioritario arreglar. Nadie en UPyD considera la homosexualidad una enfermedad o el aborto un delito. Nadie quiere que la iglesia católica siga teniendo privilegios en España, y no porque tengamos nada contra esa iglesia, sino contra los privilegios y contra cualquier adoctrinamiento de creencias. Nadie apoya lo injusto que es el actual sistema electoral. En UPyD creemos en la fuerza de los ciudadanos y de las asociaciones, y estamos en contacto con ellos, respondiendo y dando la cara; y funcionamos con una verdadera democracia interna, confeccionamos nuestros programas electorales entre todos, y elegimos a nuestros cargos y a nuestros representantes por elecciones primarias; y tenemos unos órganos de gobierno con mandatos limitados, y unos órganos de control que garantizan los derechos de los afiliados y resuelven las disputas internas que puedan surgir, que dadas las peculiaridades de UPyD mencionadas (discrepancia y transversalidad) podrían ser más frecuentes que en otros partido jerárquicos y dogmáticos: pero eso no es malo, y esos órganos de UPyD tendrán que adaptarse a ello. Y en esencia, queremos llevar a cabo una regeneración de la democracia que incluye una reforma de la Constitución, y hemos concretado esos objetivos en diversos documentos y en nuestros programas electorales…
Si alguno de los lectores opina que alguno de estos ítems sobra, o se puede expresar mejor (lo que es seguro), o que faltan otros importantes, le agradeceré mucho que haga un comentario / aportación indicándolo. Muchas gracias.
Ni UPyD ni nadie en UPyD se cree en posesión de la verdad absoluta. Tampoco pretendemos que todo el mundo esté de acuerdo con nosotros. Pero sí que sabemos que mucha gente comparte nuestras ideas, y decimos que son de UPyD y no lo saben: como decía Rafael el otro día en el acto abierto en Vigo con Rosa Díez: “cuando leí el programa de UPyD pensé que estaba escrito para mí…”
Y si alguien Discrepa de lo que he escrito, pues me parece magnífico. Y si me lo razona y me convence, pues rectificaré.
En cualquier caso la Discrepancia en UPyD también es algo que nos caracteriza, y de alguna manera nos sirve para seguir unidos: sin poder ejercer la Discrepancia muchos no estararíamos en UPyD.

domingo, 9 de junio de 2013

Pasando otra página de UPyD Galicia.

Aviso a los navegantes (añadido el 11 de junio a las 20:00h):
En este artículo no plasmo críticas a UPyD sino a dos personas que estaban en UPyD y se han ido hablando mal de UPyD. He considerado que era conveniente contrarrestar sus declaraciones, dando a conocer algo que hicieron y mi opinión sobre el asunto (subjetiva y parcial, incapaz pues de juzgar, cosa que no hago). Si alguien piensa que pretendo criticar a mi partido, está haciendo una interpretación retorcida y equivocada. Creer que yo ataco a UPyD es considerarme un esquizofrénico y un ser mezquino. UPyD no tiene trapos sucios que ocultar, aunque pueda tener asuntos pendientes de resolver, que llevan las personas que lo tienen que llevar, y que no afectan al resto de los mortales. De nada por la aclaración.

“Hoy en día, en España es posible que un partido al que tú en el fondo quieras votar te ponga en la lista de tu provincia a una persona que ni siquiera es de tu provincia. Eso es, sin rodeos, un escándalo.” Eso lo escribe, hablando de las listas abiertas y de mejorar la representatividad de los políticos, el abogado y político suizo de origen hispano Daniel Ordás (uno de los promotores de Reforma 13), en el interesante libro “España se merece… Democracia directa” (Editorial Zumaque, 2012, pag. 82).
Cuando en las anteriores elecciones autonómicas gallegas el cabeza de lista de UPyD por la provincia de Pontevedra fue José Canedo, ciudadano de Santiago de Compostela, cartero de profesión, y que se presentaba además como candidato de UPyD a Presidente de la Xunta, mucha gente pensó que UPyD había cometido un grave error. El ex-alcalde de Vigo Carlos Príncipe, famoso tertuliano radiofónico con quien mantengo buena relación, dijo que UPyD se había dado un disparo en el pie. La gente decía: bueno, vale, UPyD no será localista, pero nosotros sí que somos localistas: ¿qué sabe ese señor de los problemas de esta provincia?; y si llega a la Xunta: ¿defenderá el aeropuerto de Vigo o los de Santiago y de A Coruña?
El pasado octubre los afiliados de UPyD de Vigo estuvimos toda la campaña pidiendo el voto para José Canedo. Nadie duda de que el candidato se esforzó mucho, hizo una buena campaña, y estuvo muy apoyado por todo UPyD. Participó en muchos actos por toda Galicia; aunque en Vigo no se hizo ningún acto multitudinario... Nosotros pedimos el voto para UPyD e hicimos lo que pudimos (Ver y Ver). Algunas personas nos dijeron que pensaban votar a UPyD pero que no lo iban a hacer por el candidato que presentábamos. Les respondíamos que en UPyD lo importante son las ideas... 
Muchos pensaban que el que UPyD presentara una candidatura a presidente de la Xunta era algo improcedente dadas las circunstancias del momento: pero nos dijeron que estaba reglamentado así y que no querían hacer una excepción. Tampoco entendíamos que hubiera justas razones para elegir la provincia de Pontevedra para presentar a Canedo como aspirante a Presidente de la Xunta, cuando Coruña tiene más población y más escaños, y José Canedo es de esa provincia, siendo muy conocido y apreciado en Santiago, desperdiciándose allí un gran potencial de votantes. Al final el resultado electoral en la provincia de Pontevedra fue más que mediocre (ya lo he comentado en este Blog), y muchos estamos convencidos de que si se hubieran tomado otras decisiones las cosas hubieran salido mucho mejor. Pero ahora eso ya no tiene remedio. Todos aprendemos de los errores.
El otro día la líder de UPyD Rosa Díez vino a Vigo (ver Post este Blog), a un acto público al que asistieron líderes del partido de Coruña, Ferrol, Lugo, Ourense, Nigrán, Pontevedra… Pero José Canedo no asistió.
Hoy me he enterado por la prensa de que ha abandonado UPyD, y se ha ido criticando a la Dirección del Partido: "Dende que entrou a nova directiva de UPyD non se fixo nada en Galicia; O que se fai é darlle pé a Galicia Bilingüe; Eu non podo estar nun sitio onde non che valoran; Prefiro ser un carteiro honrado e non un abogado ladrón (esto lo dice respondiendo sobre su perfil como candidato de UPyD); Creo que se darán de baixa en adiante bastantes persoas; A xente que me coñece sabe que non estou na política por ningún cargo" (yo creía que le conocía: según él no le conozco).
Se ha ido con él Juancho Chouza, ex miembro de la Gestora que organizó las primarias el año pasado en las que Canedo obtuvo el 59% de los votos emitidos por los afiliados gallegos que fueron a votar a Santiago. A Juancho alguien de su entorno le llamaba “el escudero” de Canedo. Ha sido una pena todo lo que ha ocurrido. Pero pasamos página, y espero que J. Canedo y J. Chouza, con quienes desde hace muchos meses no tengo ningún trato, pero que –errores aparte, que todos cometemos- son buenas personas, no se dediquen a hacer más daño a UPyD.

Rescato de mi archivo un correo que le envié a José Canedo el 10 de septiembre del año pasado, que ahora considero que puede hacerse público (con algunas supresiones):
Estimado José Canedo: Para tu conocimiento, te mando copia del recurso. Espero que no sólo te cause risa, como sueles decir, sino que lo pienses. Quiero decirte que yo lucho por lo que creo justo "en abierto": soy quizá demasiado directo y claro (y ya sé que eso es un problema para la política, pero hay otros que se pasan por el otro lado): no soy capaz de responder "gracias", con una sonrisa, a alguien que me está criticando, como tu me hiciste ayer cuando tras el recuento de votos te dije que lo que habías hecho, desde mi punto de vista, te inhabilita y te deja sin legitimidad para ser candidato de UPyD. Tu verás lo que haces. Quizá aún estés a tiempo de reflexionar sobre tus aspiraciones a ser Presidente de la Xunta (es alucinante). Mucho me temo que si las cosas no dan un giro, el daño infringido a UPyD será profundo. Espero que tengas muy claro que los afiliados de Vigo, y la mayoría de los de la provincia de Pontevedra, no te hemos elegido a ti. Lo de hacer piña y trabajar todos unidos no se le puede pedir a personas a las que se les trata mal y con injusticia. Bueno, rectifico: se les puede pedir, pero no es ético. En un mundo justo cada uno recibe lo que merece, y los afiliados de por aquí queremos un mundo justo. Y estamos por UPyD, pero por un UPyD-UPyD, verdadero y genuino. Y no creo que en este momento te estés situando en esa órbita. Con mis mejores deseos para ti y sobre todo para UPyD, te saludo: Pedro Larrauri.


José Canedo en campaña, apoyado por UPyD de Madrid y de Galicia.

sábado, 8 de junio de 2013

¿Deben los políticos publicar su patrimonio y sus ingresos?

“Pensar que la publicación de la declaración de renta y del patrimonio de los políticos garantiza su honradez, es como pensar que la publicación del certificado de matrimonio garantiza la fidelidad conyugal” (Cita de la red).

Nota de actualización (2015):
Aclaro que este artículo lo escribí cuando estaba en UPyD, sabiendo que ni siquiera coincidía con la línea del partido ni con la opinión mayoritaria: mantengo las mismas ideas, independientemente de que ya no estoy en ese partido, confiando en que den luz y contrastes al debate sobre la cuestión.

Hoy en día la sospecha de corrupción afecta a toda la clase política, y eso influye a la hora de defender la postura de obligar a todos los políticos a hacer públicos sus ingresos y su patrimonio para mejorar su imagen y evitar la corrupción. Pero ¿es esa medida suficiente?; ¿y es eficaz por sí sola?
Según la Agencia Tributaria, el que era Gerente del PP, Luis Bárcenas, tenía en 2007 un saldo a su favor de 22 millones de euros en cuentas en Suiza, por los que debería haber ingresado 523.527€ por la cuota correspondiente al Impuesto de Patrimonio (en vigor en España en esa fecha). En realidad, el extesorero del PP solo ingreso en Hacienda por ese concepto ese año 22.833€. Lógicamente si el entonces Senador del PP hubiera publicado su Patrimonio, no hubiera declarado que tenía 22 millones en Suiza: y esa publicación de sus bienes no hubiera servido para nada.
La mayoría de los políticos españoles han demostrado durante estos años que ocultan lo que ganan y lo que tienen, y muchos de ellos se siguen aprovechando del poder que alcanzan para enriquecerse. UPyD siempre ha luchado y luchará contra la opacidad instaurada en todos los estamentos de la política española. UPyD ha pedido que el enriquecimiento ilícito de los políticos y la financiación ilegal de los partidos sea un delito tipificado. Y nuestro Partido puede presumir de haber dado ejemplo de transparencia, por ejemplo publicando las nóminas de sus Parlamentarios, y forzando a los demás partidos a seguir su estela publicando sus cuentas. Según un informe de 2012 del Tribunal de Cuentas, UPyD fue el único Partido que no cometió gastos irregulares en Campaña Electoral. UPyD sigue exigiendo que ese organismo (el Tribunal de Cuentas), encargado de fiscalizar a los partidos, deje de estar controlado por los propios Partidos (mayoritarios) y sea reforzado.
España es el único País de más de un millón de habitantes que aún no tiene una Ley de Transparencia; y la que prepara el PP se puede calificar de paripé (enlace al artículo de Carlos M. Gorriarán): entre otras cosas el PP se niega a darle rango de Ley Orgánica, como ha pedido UPyD: y así, cada vez que alguien pida el acceso a datos económicos que puedan ser comprometedores para algún político, los “dominadores del lado oscuro” (PP+PSOE+otros) le responderán que la Ley de Protección de Datos (que sí es Orgánica, y por tanto de mayor rango que la de Trasparencia) lo impide. Nos quieren timar con la "Ley de Tramparencia".
Se podría establecer una fiscalización económica especial para los políticos: quizá un Grupo Especial de Funcionarios de Hacienda que les vigile y que controle todos sus movimientos económicos, y también las operaciones que llevan a cabo (urbanísticas, contratos de obra, publicidad…), para garantizar que no persiguen ni obtienen ningún tipo de beneficio personal encubierto. Si tuviéramos la seguridad de que existiera un Organismo así, riguroso e independiente, que cumpliera su cometido, no nos haría falta a los ciudadanos conocer los datos económicos personales de cada político, y el que esos datos se hicieran públicos no aportaría  mayor seguridad. Pienso que esa Oficina de Control Económico de los Políticos sería más eficaz que la publicación de los bienes de los políticos.
Exigir que publiquen sus datos económicos podría provocar un conflicto contra el derecho a la intimidad (personal y familiar). Implicaría de algún modo no conceder a los políticos la presunción de inocencia (que es una garantía consagrada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos): necesitamos políticos honrados, funcionarios honrados y ciudadanos honrados, pero ni a los funcionarios ni a los ciudadanos se les exige que hagan público su patrimonio o el de su familia. Y esa declaración podría ocasionarles problemas (por ejemplo, un loco o una banda terrorista podría decidir secuestrar al hijo de un político y pedir un rescate en base al conocimiento de su riqueza). Algún diputado vasco (Carlos Salvador, UPN) ha mostrado su rechazo a hacer esa declaración por la existencia de ETA; otros políticos (Durán i Lleida, CiU) han apuntado que esa exigencia (publicar todos los datos económicos) podría llevar a alguna persona muy válida para la política a rechazar entrar en ella, para evitar que sus bienes privados se conocieran (Ver artículo).
Cuando un político que dirige un Partido o una Institución dice que todos los políticos de su ámbito van a publicar sus bienes económicos (en un ejercicio de transparencia muchas veces sospechoso de electoralista y de cara a la galería, o hecho para pelearse con otros partidos, o forzados por las circunstanciaspara tapar un escándalo de corrupción), siempre hay algunos que tardan en hacerlo: podemos suponer que es el tiempo que necesitan para hacer el maquillaje fiscal y falsificar o modificar los datos que les pueden comprometer. Esas publicaciones, además de ser de eficacia discutible, resultan muchas veces imprecisas o incompletas o contienen la confesión implícita de hechos delictivos. Basta con entrar en las Webs del Parlamento Estatal o de Galicia o en la del Concello de Vigo, y ojear unas cuantas de esas declaraciones (algunas completas y al menos creibles; otras imprecisas y sin firmar) para comprobarlo. Rajoy por ejemplo no pagó la Seguridad Social varios años. Los datos económicos declarados de los políticos ya los conocía Hacienda: pues ¿por qué Hacienda no actúa cuando hay irregularidades o delitos? ¿Tienen que publicarse para que los fiscales económicos actúen?
Los políticos no son tan tontos como para que cuando roban o se enriquecen ilícitamente lo dejen reflejado en sus declaraciones de ingresos o patrimonio. Cuando un político presume de transparencia y de honradez por haber publicado esos datos, me da mala espina; y cuando tarda en publicarlos una vez que se ve obligado a ello, parece claro que tenía algún delito que ocultar.

PD: Casos curiosos:
La presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, cobraba dietas de Caja Navarra, a veces por dos reuniones en la misma mañana. Esas dietas no salen en su Declaración, porque no se declaran.
En el Parlamento de Andalucía, PSOE IU y PP pactan en secreto subirse los sueldos. Al ser descubiertos anulan la subida, pero no piden perdón. Bochornoso.
La Diputada del PSOE y Teniente de Alcalde de Vigo, Carmela Silva, que acumula otros ocho cargos políticos más, tiene publicadas y firmadas (el año 2011) dos declaraciones: en la del Ayuntamiento de Vigo declara tener sólo una casa (del año 2007, el 50%, valorada en 26.500 €) y en la del Congreso declara dos casas (una del año 1989, en Vigo, y la otra en Barcelona, de fecha de adquisición no especificada, aunque debe corresponderse con una Hipoteca solicitada el año 2006 por valor de 570.000€ que consta en esta declaración)...



lunes, 3 de junio de 2013

Escrachemos a los etarras excarcelados.

Cuando leo que un etarra condenado por 9 asesinatos ha salido de la cárcel sin cumplir toda su condena, e informaciones sobre condonación de penas (por salud o ancianidad) y privilegios concedidos a presos de la banda terrorista, lo primero que me viene a la cabeza es que la justicia en España es una mierda. Los políticos y jueces responsables de esa aberración deberían pagar por ello.
¿Qué podemos hacer los ciudadanos, además de cabrearnos? En cuanto podamos, elegir políticos nuevos que hagan leyes justas y permitan la independencia y el buen funcionamiento de la justicia.
Pero a la vista de lo que está sucediendo, y para actuar a corto plazo, pienso que podríamos retomar el sentido originario de los escraches, que nacieron en 1995 en Argentina para protestar frente a las casas de ex altos cargos y policías del régimen militar, responsables de abusos, torturas y desapariciones de miles de ciudadanos durante la dictadura: a muchos argentinos les resultaba intolerable que esos asesinos se encontraran en libertad gracias a las leyes del gobierno de Raúl Alfonsín y a los indultos de Carlos Menem (debido a vergonzosos pactos políticos con los responsables de aquel terrorismo de estado), y que fueran absueltos y vivieran como vecinos respetables. Aquellos grupos que inventaron los escraches, formados inicialmente por huérfanos e hijos de desaparecidos, asesinados, exiliados y presos políticos durante la dictadura del general Videla (quien por cierto ha muerto en la cárcel hace unos días, enfermo y anciano: y en Argentina ha habido consenso: "Videla ha muerto donde tenía que morir") tenían un lema, que era: “Si no hay justicia, hagamos que el país sea su cárcel”.
Pues podemos tomar ejemplo y crear una atmósfera asfixiante alrededor de esos asesinos etarras que ahora pasean orgullosos por las mismas calles que ensangrentaron, y mostrar el rechazo y el desprecio que se merecen por sus actos: podemos manifestarnos con carteles y repartir folletos contando sus atentados, y difundir las fotos de sus más de 800 víctimas mortales, con tiros en la nuca, ciegos, mancos y sin piernas, destrozados por bombas lapa…, y de los huérfanos y viudas que dejaron: y dar a conocer todo el dolor, los exilios y el miedo que han producido, y la falta de paz y de libertad que siguen produciendo.
Pienso que podemos intentar convencer a quienes todavía les apoyan de que no puede aprobarse nunca la violencia, y que el bien de la sociedad civilizada (todos los vascos incluidos) exige que los violentos y asesinos sean rechazados siempre, y cumplan castigos justos y ejemplares. ¿Cómo va a educar a sus hijos en la tolerancia, en la paz y en el respeto a los demás y a la ley, personas o familias que participan en actos de exaltación de terroristas asesinos confesos? ¿Son esos los ciudadanos que queremos para nuestra sociedad de hoy o del futuro; o es más bien un problema que hay que reconducir de manera urgente? Esta sociedad debe decidir cómo manejar a los que aplauden a la violencia y a los violentos: porque permitirles que sigan y avancen por ese camino pone en peligro la convivencia y nuestro futuro.
Estoy en contra de los escraches tal como se han planteado hasta ahora en España; pero podríamos probar aplicando su sentido originario para casos similares a aquellos: en Argentina tuvieron éxito: ¿por qué no vamos a poder hacerlo aquí?
En Alemania no se concibe que nadie apoye la barbarie del Holocausto Nazi, pero llegan más allá y consideran un delito que alguien niegue que Hitler cometió esos asesinatos; cada uno puede pensar lo que quiera, eso no es delito: pero los alemanes han prohibido algunos actos de enaltecimiento del nazismo (como realizar el saludo que se hacía a Hítler) y a nadie se le ocurre homenajear a ningún militar hitleriano: la gente es digna y siente vergüenza de lo que hicieron sus compatriotas.
En España en cambio se rinde homenaje a asesinos etarras confesos, hay grupos pro-terroristas gobernando en instituciones públicas, y la justicia y los políticos de España permiten, por poner un ejemplo, que el ayuntamiento de San Sebastián conceda una medalla al mérito ciudadano a uno de los fundadores de ETA… Todo eso me produce náuseas.
Me viene a la cabeza lo que diría don Pedro Calderón de la mierda: España es una Barca.
Tenemos que arreglarla antes de que se hunda.


... son sólo unos ejemplos de lo que apoyan quienes se ponen del lado de los etarras.




domingo, 2 de junio de 2013

Problemas en Afiliación en UPyD.

¿Qué pasaría si UPyD comete una injusticia, si la cometen personas que actúan en su nombre u órganos del partido? ¿Tendríamos que dejar de denunciarla y de luchar contra ella? La respuesta es NO.
Cualquier persona puede cometer un error y una injusticia; y lo mismo puede hacer cualquier organización e institución, incluidos los Partidos Políticos. En UPyD luchamos contra toda injusticia, la cometa quien la cometa.  
Lo ocurrido con dos afiliados de Vigo que en un momento determinado, y forzados por sus circunstancias económicas, se dieron de baja de UPyD, y que meses después, al tratar de volver a afiliarse, se encontraron con que la oficina de Afiliación de UPyD y la propia Organización de UPyD les planteaba unas pretensiones injustas y abusivas, contrarias a lo establecido en los Estatutos de UPyD, para muchos y para mi supone un claro error y es una injusticia. A pesar de las protestas de esos dos ciudadanos de Vigo, protestas apoyadas por el Consejo Local, por el resto de afiliados de Vigo, y por cargos del Partido a nivel autonómico, UPyD se mantuvo “en sus trece”, sin modificar sus exigencias iniciales, lo que nos ha causado un profundo desconcierto y ha ocasionado que esos dos vigueses se hayan alejado muy dolidos del Partido.
No pretendo tener la razón absoluta y sé que puedo equivocarme. Si me demuestran que estoy equivocado rectificaré. Pero es muy significativo saber que a todas las personas conocedoras de los hechos que voy a relatar se han mostrado igualmente indignados con la postura oficial de UPyD en este caso. Por eso pienso que UPyD debe reflexionar sobre lo que ha pasado, aprender de los errores cometidos y tomar medidas: forma parte del proceso continuo de aprendizaje por el que mejoramos personas y organizaciones.
Somos un partido en el que defendemos la trasparencia y que presumimos de ser muy claros, y es evidente que no queremos engañar a nadie. Por eso conviene exponer el caso, con un doble objetivo: o bien que UPyD reconozca su error y readmita a esos ex afiliados pidiéndoles disculpas por la injusta decisión mantenida en el tiempo, o bien que si UPyD sigue insistiendo en no readmitir esos dos ex-afiliados sin que lleven a cabo el pago que les exigen para ello, en ese caso este escrito tendrá la función de dejar claro a todos los españoles que puedan querer afiliarse a UPyD lo que les ocurriría en caso de que se diesen de baja y tiempo después quisieran volver a afiliase, porque curiosamente UPyD no advierte en ningún documento publicado de que va a actuar como está actuando hasta ahora en este caso.
Los dos afectados llevaban en UPyD desde 2009. Eran afiliados muy activos, y habían formado parte de las listas de varias candidaturas de UPyD. Sabían que UPyD funciona económicamente sobre todo gracias las cuotas que pagamos los afiliados, y ellos llevaban años pagando sus 20 euros cada mes. Aparte de esa mensualidad y de la dedicación de su tiempo, me consta que habían colaborado en ocasiones aportando algunos objetos materiales para la sede y para las campañas: uno de ellos dejando su garaje para aparcar los vehículos que utilizamos para hacer propaganda durante toda una campaña electoral. Y sobra decir que nunca recibieron ninguna retribución económica de UPyD.
A comienzos de 2012 tuvieron problemas económicos. Algo cada vez más frecuente en España. Uno de ellos solicitó a Afiliación por correo electrónico pasar a la cuota de 7 euros al mes (tengo copia de ese correo). No recibió respuesta. Y ordenó a su banco que dejara de pagar. El otro afiliado comunicó que se daba de baja. Y también dejó de aceptar los recibos. Ninguno de ellos recibió ninguna notificación de Afiliación reclamando recibos impagados o pidiendo aclaraciones. Ambos sabían que según los Estatutos, a los 6 meses causarían baja como afiliados. Dejaron de poder ejercer los derechos que tenemos los afiliados (voto en primarias, entre otros). Pero siguieron colaborando en el partido de manera activa: prueba de ello es que ambos iban en la lista de UPyD de la provincia de Pontevedra en las pasadas elecciones autonómicas de octubre.
Pero el pasado mes de noviembre las circunstancias económicas de ambos mejoraron, y entonces solicitaron por escrito a Afiliación volver a afiliarse, con la cuota reducida de 7 euros al mes. Y la sorpresa vino con la respuesta de Afiliación, cuya responsable les exigía a cada uno el pago de nueve mensualidades de 20 euros cada una (180 euros), en concepto de "deuda al partido por cuotas impagadas", para poder dar paso a su solicitud y poder volver a readmitirles en el Partido.
De nada sirvieron sus quejas ni las nuestras. Aparte de la culpabilidad por parte de Afiliación al no haber respondido a la petición de reducción de cuota en el primer caso, y aparte de que en el segundo el implicado les comunicó la baja, no tenía ningún sentido exigir nueve cuotas, dado que los Estatutos dejan claro que tras seis meses sin pagar cualquier afiliado deja de ser afiliado, y no se le puede seguir pasando ningún recibo. Ni en los Estatutos ni en los Reglamentos ni en ninguna información que se ofrece a los ciudadanos sobre el tema se dice que UPyD vaya a actuar de la manera que se hizo. Desde Organización de UPyD (de quien depende Afiliación) nos ratificaron y dieron por inamovibles las decisiones comunicadas por Afiliación.
Dejo al criterio del lector la valoración de los hechos. Si la actuación de UPyD estuviera reflejada explícitamente en la web del partido, en sus normas internas, si todo eso estuviera escrito, no habría nada que decir: UPyD habría actuado correctamente, esos dos afiliados tendrían que pagar nueve, 20 ó 30 cuotas  (según los meses desde el comienzo de su impago) para poder ser “readmitidos”, y este artículo no existiría. Aunque habría que poner que a los seis meses se causa baja como afiliado pero cada mes que pasa se sigue debiendo 20 euros más al Partido. ¿?
Termino haciendo una consideración: cuando una persona se hace socio de una Institución paga unas cuotas que le dan derecho a disfrutar de unos servicios. Si yo soy de un Club deportivo pero dejo de pagar mis cuotas, recibo una carta del Club exigiéndome el pago. Y al mes siguiente me vuelven a reclamar el pago. Y si no pago me dan de baja. Pero sólo si se demuestra que he usado las instalaciones del Club sin tener al día mis cuotas podría ser justo que me exigieran un pago en concepto de deuda por servicios prestados y no pagados. Sin embargo, en el caso de UPyD los afiliados no pagamos una cuota por usar unas instalaciones, sino que hacemos una aportación de un dinero mensual para colaborar con las actividades del partido. Si no pagamos un mes, no creo que se pueda considerar un dinero que debamos al partido, porque en ese caso todo afiliado que deje de pagar debería ser apremiado a devolver lo que debe, y UPyD tendría que hacer justicia y exigir ese dinero a todos los que dejan de pagar sin darse de baja reglamentariamente las seis cuotas impagadas (hasta que causa baja). ¿Qué pensaría una persona afiliada a UPyD que queda en el paro y deja de pagar, si a los seis meses UPyD le presentara un apremio de pago de seis mensualidades en concepto de deuda contraída con el partido? Y según ha actuado Afiliación en este caso, al año la deuda con el partido sería de 12 mensualidades. Si UPyD avisa de que va a hacer eso, formará parte del contrato que se hace al afiliarse. Pero de momento UPyD no lo ha establecido así.
He agotado todas las vías internas que creía iban a ser suficientes para corregir lo que yo considero un error (corregible) de UPyD. Apelo al artículo 7 de nuestros Estatutos que me da derecho a expresar públicamente mis puntos de vista sobre cuestiones políticas o de interés general, manifestando mi desacuerdo con la línea oficial del partido, y siempre que me exprese de forma leal y respetuosa con la dignidad de las personas y no sea susceptible de inferir grave daño a la imagen pública del partido.
Las personas implicadas en este asunto se mantienen a la espera de que UPyD recapacite y reconozca que ha sido un error de alguien en concreto, y de que UPyD les readmita retirando las exigencias que mantiene hasta la fecha. Me han pedido que transmita su sentimiento: "UPyD puede elegir entre tener dos afiliados activos más en Vigo que paguen 7 euros mensuales cada uno, o tener dos ciudadanos en Vigo dolidos y alejados del partido al considerar que han recibido un trato injusto que no se ha querido rectificar" (* Ver Nota abajo)
Hace tres días, con motivo de la visita de Rosa Díez a Vigo, esos dos ex-afiliados (que asistieron al acto público celebrado) hablaron conmigo y me dieron un escrito: este artículo en mi Blog es consecuencia de ese encuentro, y fruto de mi compromiso con UPyD y con ellos.

PD: * Nota: Este párrafo entrecomillado ha sido modificado respecto a la versión original del Post, y ahora expresa de manera más adecuada el sentimiento de esas dos personas. La palabra "enemigo" (que figuraba antes) tenía una significación política: "si no me dejas formar parte de este partido y yo quiero colaborar en la política desde dentro de un partido tendré que irme a otro partido y seremos adversarios políticos". No se puede interpretar pues como una amenaza, y siento haberlo expresado como lo hice y que se haya entendido como tal: pido disculpas por haber dado lugar a interpretaciones incorrectas. El que esas dos personas todavía están con UPyD y comparten su ideario lo demuestra el hecho de que estuvieron en el acto con Rosa en Vigo la semana pasada, y que de momento sigan asistiendo a la sede del partido y colaborando, a la espera de ver como acaba todo esto.
El calificativo de "inhumano" aplicado a UPyD (que también figuraba en la anterior versión) sí que se lo he escuchado a uno de los dos afectados, aunque posiblemente fuera en un momento de cabreo, y lo he retirado porque podría dar una visión inexacta de su postura (que por cierto UPyD se la puede preguntar directamente a ellos).