domingo, 28 de julio de 2013

Ideología de los votantes de UPyD según el Barómetro del CIS (de junio 2013).

En el avance de resultados del estudio nº 2.990 del Centro de Investigaciones Sociológicas, el “Barómetro de junio de 2013”, se ha hecho público un apartado con las respuestas en función del partido político al que los encuestados votaron en las elecciones generales de noviembre de 2011.
Bajo el título “TABULACIÓN POR RECUERDO DE VOTO Y ESCALA DE IDEOLOGÍA” (Ver) encontramos las respuestas de 578 votantes del PP, 471 del PSOE, 153 de IU, 83 de UPyD, 54 de CiU, y 141 de otros partidos. Hay un gran número de encuestados, 474, que no votó. Y otro grupo importante que no dice a qué partido votó: 395 entre los que no contestan y los que no recuerdan. Y por último 132 encuestados que votaron en blanco, o nulo, o que no votaron por no tener 18 años en el momento de las elecciones.  En total, la muestra es de 2.481 ciudadanos que completaron el cuestionario (de los cuales el 3,34% votaron a UPyD).
Los resultados de este último Barómetro reflejan (con las limitaciones propias del estudio) cómo son los españoles que votan (que votamos) a UPyD. He hecho un análisis/revisión que no pretende ser exhaustivo ni riguroso; y lo he plasmado en unos comentarios que, sobre todo, destacan los resultados en los que se aprecian diferencias de los votantes de UPyD con respecto a los de los demás partidos, cuando las hay.
En la percepción de la situación económica en España (preguntas nº 1 y 2 del cuestionario) los votantes de UPyD no muestran unas valoraciones especialmente diferentes de la media; se aprecia cierto optimismo cara al futuro (nº 3) mayor que en los votantes de IU y del PSOE (entiendo que en el fondo ellos saben que la alternancia del Bipartidismo no es solución para nada), y similar al que expresan los de CiU; aunque no tan optimistas como los del PP (que parecen confiar ciegamente en sus líderes).
La situación política (pregunta nº 4) es calificada como mala o muy mala por la mayoría de los votantes de UPyD (el 85% de ellos), en consonancia con la media (80,7%): los del PP son más positivos, y los de IU más negativos.
Respecto a los problemas que aquejan a España (nº 5), los resultados son muy variados. Los votantes de UPyD manifiestan mayor preocupación que la media sobre la corrupción y el fraude, y sobre la cuestión de la educación; y son los que dan mayor importancia al problema que suponen los políticos en general y los partidos políticos, y al mal funcionamiento de la justicia. También, y aunque son problemas menores, los de UPyD son los que más valoran como problemas el terrorismo de ETA, los desahucios, la monarquía, el estatuto de Cataluña y los problemas de índole social.
Según la pregunta nº 11, los votantes de UPyD son los más tolerantes con el exceso de velocidad en carretera, pero los que menos toleran que se conduzca habiendo bebido alcohol. También son de los más exigentes con que los dueños de los perros recojan sus excrementos, y los que menos toleran que se finja una enfermedad para causar baja laboral; o con que se trabaje en negro cobrando el paro.
El grupo de votantes de UPyD es el que tiene un menor porcentaje de individuos que no ha donado sangre nunca (nº 16); también son, según las respuestas, los que mejor declaran a Hacienda, sin defraudar; y los que más reciclan basura (junto con los votantes de IU).
Respecto a una pregunta sobre la felicidad (nº 18), entre los votantes de UPyD es donde hay menos ciudadanos infelices y más felices, en comparación con los de otros partidos, y junto con los de CiU. La satisfacción personal, la percepción de su salud y las relaciones de amistad de los votantes de UPyD (incluyendo la capacidad de pedir ayuda a los demás en caso de problemas) están por encima de la media (nº 21 al 24). Curiosamente, (nº 25) en el grupo de UPyD es donde se encuentra más porcentaje de personas que tienen pareja estable pero no comparten la misma vivienda (16,9%). Los votantes de UPyD son los que menos familias numerosas tienen y en general, junto con los de IU, los que menos hijos tienen (nº 26).
Respecto a sentirse más o menos "español", o más o menos "autonómico" (identificado con el gentilicio autonómico, por ejemplo en mi caso "gallego") (nº 29), UPyD es el único partido donde nadie se siente sólo autonómico (frente a un 6% del total de los encuestados, que se siente totalmente "autonómico" y nada español); aunque el 7% de los votantes de UPyD se siente más de su comunidad (gallego, catalán, valenciano, vasco, murciano…) que español (y esto lo siente un 11 % del total). Un 53% de los votantes de UPyD se sienten tan españoles como autonómicos (entre los que personalmente me cuento). Un 6% se sienten más españoles que autonómicos. Y el 22,9% se sienten sólo españoles (la media de esta último dato es el 17,8% de todos los encuestados; pero debe tenerse en cuenta que en el estudio participan españoles de todas las comunidades autonómicas, consideradas históricas o no, y no se hace distinción).
La pregunta 30 da el valor 0 a la izquierda radical y 10 a la derecha radical. Los votantes de UPyD se autovaloran con un resultado total de 4,51. La media nacional es de 4,57. Los resultados por partidos son: PP 6,38; CiU 4,37; PSOE 3,59; IU 2,79: UPyD por tanto queda bastante centrado (con una mínima inclinación hacia la izquierda).
La pregunta 33 evidencia que UPyD tiene un perfil de votante de edad más joven que otros partidos: los porcentajes de votantes de UPyD que están dentro de las tres primeras franjas etarias (19-44 años) son mayores que los de los demás partidos; mientras que en la última franja (mayores de 65 años) es el partido que tiene menos porcentaje (4,8 frente a un 20,8% de media).
Los votantes de UPyD muestran el perfil de nivel de estudios (nº 34) significativamente más alto que los de los demás partidos, destacando que de los que votan a UPyD tienen estudios superiores el 51,5% (frente a una media del 19,5%).
En la pregunta nº 35, el 70% de los encuestados se declaran católicos, lo que sólo hacen el 53% de votantes de UPyD; aparte de católicos, el 25,3% de los votantes de UPyD se declara no creyente (frente a un 15,9 % de la población general), el 12% ateo, y el 3,6% creyente de otra religión; finalmente, un 6% de los votantes de UPyD no contesta a esa pregunta (frente a un 2% del total que hacen lo mismo). Los católicos de UPyD son poco practicantes (según se deduce de la pregunta 35 b).
Hay un mayor porcentaje de divorciados y de separados (nº 38) entre los votantes de UPyD en relación con los de otros partidos, pero las cifras son bajas (6 y 2,4% respectivamente), y curiosamente en el grupo de votantes de UPyD no hay ningún viudo/a.
En relación con trabajo e ingresos, el grupo de votantes de UPyD es el que menos porcentaje de jubilados y pensionistas y el que más porcentaje de estudiantes tiene (nº 39). El estatus socioeconómico es mayor en UPyD que en los otros grupos. Los ingresos mensuales son mayores que la media, probablemente los más altos (nº 46). Además, el grupo de votantes de UPyD es el que menos “se resiste” a contestar a las preguntas sobre ingresos personales: sólo un 14% no contesta, frente a un 24,3% de media de todos los encuestados; y destacando que el 31,5% de los votantes de CiU no quiere manifestar lo que gana (nº 47).
Respecto a la vivienda (nº 48), en el grupo de votantes de UPyD es donde es mayor el porcentaje de los que están pagando hipoteca (45,8%, frente al 29,6% del total), y menor el de los que tienen su vivienda completamente pagada (28,9% frente al 47,9%).
Referencia de la imagen: ver.


lunes, 22 de julio de 2013

¿Por qué suspenden los líderes políticos, incluida Rosa Díez?

De vez en cuando se difunden datos de encuestas donde los ciudadanos valoran a los principales políticos, a los que se les adjudican unas notas que siempre son calificadas de “suspensos”.
Los líderes de los cuatro partidos más votados han obtenido las siguientes puntuaciones (sobre 10) en el último Barómetro del CIS, publicado en abril, y en el Sondeo de Sigma Dos difundido hoy mismo:

Mariano Rajoy (PP): 2,44 (CIS) y 3,44 (Sigma Dos); media= 2,94.
Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE): 3,00 y 3,22; media= 3,11.
Cayo Lara (IU): 3,52 y 3,22; media= 3,37.
Rosa Díez (UPyD): 3,96 y 3,62; media= 3,79.

Mucha gente puede pensar que todos esos políticos son como malos estudiantes, que hacen su trabajo muy mal, ya que no merecen ni siquiera alcanzar un aprobado. Pero esa conclusión es incorrecta.

Cuando a una persona le piden que valore de cero a diez al líder de un partido político distinto del que él prefiere y al que vota, cabe esperar que le ponga una nota muy mala: y no atendiendo a cómo lo hace, a cómo trabaja como político, sino simplemente porque defiende ideas contrarias a las suyas y a las de su partido preferido: porque es un adversario o enemigo (políticamente hablando). Es raro que alguna persona sea capaz de evitar ese prejuicio o sesgo psicológico, especialmente en el campo de la política.

En el estudio del CIS se hacen 2.500 cuestionarios, y en el de Sigma Dos se pregunta a 1.000 personas: y esa población encuestada está formada por gente que ha votado al PP, al PSOE, a IU, a UPyD, otros partidos o a ninguno; y al ser una muestra aleatoria, refleja más o menos la misma proporción de resultados en las últimas elecciones. Lógicamente los encuestados votantes de los tres partidos mayoritarios (que también son mayoría en la muestra) puntúan poco a Rosa Díez, y mucho a cada uno de sus respectivos líderes; y los votantes de UPyD valoran mejor que los otros a Rosa Díez. Y eso pasa en todos los casos con todos los partidos. Al final, se hace la media de miles de puntuaciones distintas: las favorables que han hecho los forofos o votantes del partido a cuyo líder se puntúa, y las bajas que han hecho todos los demás encuestados partidarios de los otros partidos. El líder del PP tiene en estas encuestas más facilidad para obtener una nota media más alta, pues alrededor del 30% de los encuestados son votantes de su partido: pero después recibe muchas puntuaciones bajas, "de castigo", de los demás encuestados. Por eso, el resultado final, la “nota” media, es tan baja en todos los casos.

De estos resultados no se puede deducir que ningún líder político lo haga mal, y no es adecuado ni correcto calificar las puntuaciones obtenidas de suspensos.

Pero del hecho de que Rosa Díez sea la política que obtiene habitualmente la nota más alta sí que puede concluirse que ese primer puesto, ese "título" de la política mejor valorada de Españatiene un mérito y un mayor valor del que suele darse: porque en la votación sólo participa un pequeño porcentaje de votantes de UPyD (alrededor del 5%). Y eso significa que muchos ciudadanos que (todavía) no votan a UPyD valoran en cambio positivamente el trabajo de Rosa Díez y las ideas del partido que lidera.


El título de galleguidad que Feijóo otorga.



Imagen con derechos de autor: ver.
  El pasado mes se promulgó la Lei da Galeguidade, que fue publicada ayer en el BOE. Me ha sorprendido comprobar que esa ley modifica lo que establece el Estatuto de Autonomía de Galicia (¿es eso legal?), pues concede la condición de gallego a los descendientes de gallegos residentes en el extranjero, tengan o no la nacionalidad española. La ley aprobada por Feijóo (solo votaron a favor los diputados del PP) también considera gallegos a los nacidos en Galicia aunque residan en otra comunidad autónoma del estado español, así como a sus descendientes (de donde se deduce que cualquier español que sea descendiente de un gallego, aunque éste sea un tatarabuelo, puede considerarse legalmente gallego, si vive en España). Sin embargo, al definir la condición de “gallego retornado”, la nueva ley establece (art. 56) que esa condición se pierde al dejar de residir en la Comunidad Autónoma gallega (quizá Feijóo pretenda frenar así la despoblación y la emigración de Galicia).
La Ley de la Galleguidad me parece un claro ejemplo de a lo que se dedican muchos políticos: a perder el tiempo sin arreglar los problemas que realmente preocupan a los ciudadanos; a hipertrofiar y complicar el corpus legislativo con leyes que no ayudan ni benefician a nadie o a casi nadie; a aumentar la burocracia y a crear “chiringuitos” (la ley crea el Consejo de Comunidades Gallegas, así como una Comisión Delegada del mismo, que servirán para colocar a amigos de esos políticos). Esa nueva ley me resulta muy criticable: usa el término etéreo (sin definirlo conceptualmente) de Galicia Exterior en contraposición con la concreta Galicia Territorial; y se dedica a otorgar a los agraciados que alcancen el título de la galleguidad oficial (que deben cumplir unos requisitos y ser inscritos en el Rexistro da Galeguidade, que también se crea en la ley) una serie de derechos que ya tenían sin necesidad de que se recogieran en ninguna Ley: el derecho a la información sobre las resoluciones que adopten los poderes de la Comunidad Autónoma de Galicia, el derecho a compartir la vida social gallega y colaborar en su difusión, el derecho a participar en el conocimiento y estudio de la realidad cultural del pueblo gallego, el derecho a mantener contacto con los agentes económicos y sociales de nuestra Comunidad… Todo eso, y muchos más “derechos”, figuran en los artículos 22 al 24 de la Lei da Galeguidade, que en su artículo 2 define la galleguidad como 'el derecho de las comunidades gallegas asentadas fuera de Galicia a colaborar y compartir la vida social y cultural del pueblo gallego': me parece una definición absurda, propia de una ley absurda.
Los nacionalistas se deben estar riendo de esa ley y de Feijóo: porque para ellos lo importante no es la galeguidade, sino el galeguismo. Se me ocurre pensar, maliciosamente, que quizá Abel Caballero, nuestro Alcalde enrocado en sí mismo y en el localismo de una manera cada vez más acérrima, se anime a emular a Feijoo y promulgue una Ley de la Viguesidad.

Este artículo ha sido publicado ayer en Atlántico Diario de Vigo:
http://www.atlantico.net/noticia/248133/cartasaldirector/

sábado, 20 de julio de 2013

La justicia no trata igual a estos dos políticos corruptos: Coedo(PSOE) y Miranda(PP).

Coedo-1: El político socialista José Luis Coedo se apropió ilegalmente de 11.000 euros de dinero público, cobrados en base a declaraciones de gastos que no se correspondían con la realidad.
Miranda-1: El político del partido popular Antonio Rodríguez Miranda se apropió ilegalmente de 24.000 euros de dinero público, cobrados en base a declaraciones de gastos que no se correspondían con la realidad.

C-2: Por su cargo de Alcalde del municipio de As Nogais (Lugo), Coedo tenía derecho a percibir dietas por desplazamientos de kilometraje y viaje, siempre que fueran justificadas documentalmente.
M-2: Por su cargo de Diputado de Galicia, Miranda tenía derecho a dietas para gasolina por kilometraje desde su domicilio hasta el Parlamento siempre que lo hiciera conduciendo su coche.

C-3: Sin embargo, entre 2002 y 2003 Coedo elaboró documentos de gastos falsos y mandamientos de pago a su favor, cobrando el dinero mencionado en concepto de actividades y desplazamientos que en realidad no había realizado.
M-3: Y por su parte, entre 2005 y 2010 Miranda viajó habitualmente desde Ourense a Santiago (y vuelta) en coches oficiales de compañeros de partido (especialmente en el de Baltar), cobrando el dinero mencionado en concepto de dietas por viajes en su coche que en realidad no había realizado.

C-4: Coedo reconoció en la Audiencia de Lugo haber cometido los hechos por los que era acusado, y prometió devolver los 11.000 euros defraudados a las arcas municipales. Y los devolvió.
M-4: Miranda reconoció en el Parlamento de Galicia haber cometido los hechos por los que era acusado, y prometió devolver los 24.000 euros defraudados a las arcas del Parlamento. Pero no los devolvió.

Coedo-5: La Fiscalía pidió inicialmente para el político socialista seis años de cárcel y diez de inhabilitación. La Audiencia de Lugo ha juzgado a Coedo por malversación y prevaricación en el cobro de dietas, y esta semana le ha condenado a dos años de prisión y tres de inhabilitación; la Fiscalía aceptó como atenuante tanto el reconocimiento de su delito que hizo el acusado, como el hecho de que devolviera el dinero. (Ver noticia con todos los datos).
Miranda-5: El político del PP fue denunciado en el Parlamento por los grupos de la oposición, que pidieron su dimisión (Ver artículo con todos los datos). Pero al saberse que otros políticos de otros partidos también habían hecho lo mismo, se echó tierra sobre el asunto: se hizo un pacto de silencio en la Cámara y se desvió la atención hacia otros temas.
Un grupo de abogados de Santiago de Compostela instó a la Fiscalía a actuar contra Antonio Rodríguez Miranda entendiendo que había cometido los delitos de malversación de fondos públicos, apropiación indebida y falsedad documental (Ver noticia), pero la Fiscalía se inhibió; entonces presentaron una querella contra el Diputado del PP; al tener éste la condición de aforado, su causa pasó al TSXG, quien consideró que sólo había cometido una irregularidad administrativa que “podía ser éticamente reprobable”, pero no un delito: y archivó la querella. (Ver noticia).
La justicia es igual para todos... pero es más igual para unos que para otros.

viernes, 19 de julio de 2013

¿Es el aborto un crimen?

Los que llaman criminales a las mujeres que abortan, o a quienes llevan a cabo esa intervención, están muy equivocados. Un crimen es un delito, y tiene que estar penado por la ley. No es el caso del aborto, en el que no se infringe la ley. Aunque nadie puede negar que en cada aborto se acaba con la vida de un ser humano. Sin embargo, si alguien da a luz a un hijo y al día siguiente lo asesina, sí que comete, sin ninguna duda, un acto criminal. Solo los que le otorgan a la vida de un embrión humano un valor supremo y absoluto (en base a sus creencias o a su fe religiosa) pueden llamar "crimen alevoso y abominable" al aborto legal.
Yo fui miembro de una asociación pro-vida, y también fui intolerante y agresivo porque pensaba que luchaba por una causa justa. Pero he cambiado de ideas. Si alguna de mis hijas queda embarazada y decide abortar y aborta, respetaré su decisión, y ni se me pasará por la cabeza pensar que ha cometido un acto criminal. No tengo tiempo aquí para hablar de matices sobre este delicado asunto, de educación y de responsabilidad. Lo ideal sería que no hubiera ningún aborto, y que ninguna mujer quedara embarazada sin desear tener un hijo. Pero defiendo que una mujer tiene que decidir voluntariamente querer tener un hijo para tenerlo. Y si queda embarazada contra su voluntad hay un periodo de tiempo en el que el embrión concebido no tiene ninguna posibilidad de vivir de manera independiente fuera del útero de la madre, y si por ejemplo la madre deja de comer el feto termina muriendo; en cambio, a partir del 6º mes del embarazo el feto podría ser extraído por cesárea y sobrevivir. Ese momento de cambio biológico puede asimilarse a un cambio jurídico. Por eso en UPyD defendemos la llamada "Ley de Plazos", que supone la legalización el aborto llevado a cabo en un plazo determinado (por ejemplo, las 22 primeras semanas del embarazo).


Este artículo ha sido publicado ayer en el periódico Faro de Vigo: Ver en edición digital.

Para leer más sobre el controvertido tema del Aborto, en el que nadie tiene la verdad absoluta, aconsejo leer el artículo "Reflexiones sobre el aborto. En defensa de la ley de plazos. UPyD y el aborto", publicado en este mismo Blog.

miércoles, 17 de julio de 2013

La desidia del Ayuntamiento de Vigo causa varios heridos.



La noticia en Faro, 8.7.13.
  La rotonda de Gran Vía de Vigo con la calle Illas Baleares se ha cobrado nuevas víctimas. Lo refleja la noticia publicada en Faro de Vigo, el la página 7 del ejemplar del pasado día 8, con foto incluida.
Todos los que pasamos a diario por ese vial sabemos lo peligroso que es. Hace ocho meses 105 vigueses firmamos y presentamos una petición al Ayuntamiento para que arreglara el problema de esa rotonda, razonando los motivos y proponiendo posibles soluciones. Pero los responsables siguen sin hacer nada. Y cada día que pasa hay más accidentes en ese punto, de lo que doy fe como usuario y testigo de varios siniestros, y como médico traumatólogo que ya ha atendido a bastantes lesionados en colisiones ocurridas en ese punto negro.
Debemos declarar al Concello (o Ayuntamiento) de Vigo un peligro para la salud de los vigueses. Y supongo que a quien hay que considerar máximo responsable es al Alcalde, don Abel Caballero, del PSOE. Porque además conviene saber que esa rotonda es una cabezonería del Alcalde, pues en abril de 2011, justo antes de las anteriores elecciones municipales, Abel Caballero decidió gastarse una fortuna en hacer esa rotonda, con una fuente ornamental de chorros en el centro, en un sitio en el que ni había atascos ni accidentes. Todos sabemos que lo hizo con intención de ganar votos, aunque también tenemos derecho a sospechar que hay políticos que se quedan con un porcentaje de lo que gastan en obras públicas, y eso es más probable cuando falta transparencia y control, y Vigo ha sido catalogado por la Fundación Transparency Internacional como uno de los Ayuntamientos que está por debajo de la media de transparencia en España (ocupando el puesto 69 entre los 110 principales municipios).
La falta de respuesta y la culpable pasividad del Concello en este caso es más indignante que en otros, pues le hace responsable de cada vez más accidentes y lesiones físicas que se podrían evitar.
Por favor: difunda esta información y pida a sus familiares, amigos, vecinos y conocidos que no vuelvan a votar nunca más al actual Alcalde de Vigo, aunque sólo sea por este asunto: por su comportamiento irresponsable y su falta de respeto a la integridad física de los ciudadanos.

lunes, 8 de julio de 2013

La incongruencia de Izquierda Unida con el 5%.

Incongruencia.
Esquerda Unida, integrada en la coalición Alternativa Galega de Esquerda AGE, ha manifestado que defiende (al igual que el Bloque Nacionalista Galego BNG) que se elimine el porcentaje mínimo de votos del 5% necesario para poder conseguir un escaño en Galicia. Esa barrera la impuso Fraga en nuestra Comunidad (en otras es del 3%), alegando que así se favorecía la gobernabilidad: lo cierto es que impide la entrada en el Parlamento de nuevos grupos que puedan restar escaños y disputar poder y hegemonía a los partidos tradicionales.
Izquierda Unida (EU en Galicia) se ha manifestado a favor de las tesis del movimiento 15M, de la reforma de la Ley Electoral, de las mejoras de la representatividad democrática, y de la desaparición de ese porcentaje del 5%. Sin embargo hace poco se sometió a votación en el Parlamento de Madrid una propuesta de UPyD para eliminar en esa Comunidad ese “suelo” del 5%, y el partido Izquierda Unida no prestó su apoyo a la iniciativa, votando abstención. Se ha interpretado esa incongruencia como el temor de IU a que en las próxima elecciones puedan entrar en el Parlamento de Madrid representantes de Equo (cercano ya al 3%), lo que probablemente les restaría escaños a ellos.
Muchos partidos demuestran su incongruencia defendiendo unas cosas cuando están en la oposición, que dejan de defender (o defienden lo contrario) cuando pasan a tener poder y a gobernar, sobre todo si esas medidas les pueden restar votos o perjudicar de alguna manera.
UPyD en Madrid ya está en el Parlamento: superó la barrera del 5% (alcanzó el 7% de los votos y tiene 8 parlamentarios) y las encuestas indican que es el partido que más está creciendo. Y UPyD ha hecho esa propuesta (anular la barrera del 5%) que ya no beneficia en nada al partido (y que incluso le podría quitar votos y escaños) demostrando una vez más su coherencia al proponer y defender reformas legislativas que consignó en su programa.
Esperemos que EU demuestre el Galicia un poco más de coherencia que su núcleo nacional (IU), y apoyen una reforma de la ley Electoral que suponga, además de la desaparición de la barrera del 5%, establecer una circunscripción electoral única para toda Galicia, algo sobre lo que se han mostrado partidarios y que UPyD consignó en su programa.
Somos la primera fuerza política extraparlamentaria de Galicia, y es cierto que esas medidas nos benefician (de hecho, si se aplicaran ya tendríamos un Parlamentario). Pero no las defendemos porque nos beneficien, sino porque hacen mucho más justo y mejor nuestro sistema democrático.

miércoles, 3 de julio de 2013

Fronteras nacionalistas entre Portugal y Galicia.

El fin de semana pasado realicé una ruta turística por el Parque Natural de la Sierra del Xerés, en el norte de Portugal. Por la tarde tomé la carretera que va desde Castro Laboreiro a Entrimo, en la provincia de Ourense. Algunos letreros señalaban la dirección a “Espanha”, por el Passo da Ameijoeira. Hicimos una última parada en el mirador del valle del Laboreiro, donde un cartel ofrecía la información en portugués, español e inglés: los tres textos del mismo tamaño (no como en muchos sitios en Galicia donde ponen el gallego más grande, o ni siquiera lo ponen en castellano).
Pero al llegar a la frontera, que por definición es la línea divisoria entre dos Estados, me encontré con que no aparecía el nombre del Estado al que se llegaba: España.
Podían verse en cambio tres grandes carteles anunciando la llegada a Galicia, a Ourense y a Entrimo. Paré a hacer unas fotos comprobando que en el lado portugués los vehículos con procedencia de España sí que se encontraban con un cartel donde figuraba que se llegaba a Portugal.



Si esos tres carteles colocados en la entrada a España los hubieran colocado tres entes administrativo-políticos distintos (la Xunta el cartel de Galicia, la Diputación el de Ourense, y el Ayuntamiento el de Entrimo), entonces tendría que venir alguien del Ministerio del Interior a poner el cartel que faltaba: el de España.
Pero igual que la bandera de España debe ondear en todos los Ayuntamientos españoles, y cada Ayuntamiento es el responsable de colocarla y mantenerla, la Xunta es responsable de colocar el cartel de España en todos los pasos fronterizos. Por eso exijo a la Xunta de Galicia que subsane el error detectado y todos los similares si los hubiera.
Lo referido resulta significativo y preocupante, pues además de atentar contra la legalidad y contra el respeto Institucional, simpatiza y promociona la praxis de los defensores del nacionalismo que no consideran a Galicia parte integrante de España, y trabajan para conseguir ese objetivo. La impresión que da es que el PPdG se está asemejando y alineando cada vez más con los nacionalistas (curiosamente igual que le pasa al partido socialista de Catalunya).

Al día siguiente tuve que cruzar otra vez la frontera, esta vez entre Goián y Vilanova de Cerveira, por el puente internacional más cercano a la desembocadura del Miño. A la vuelta pude comprobar que las autoridades ahí si que habían colocado un cartel de España. Lo malo es que algún nacionalista vehemente había cometido el delito (porque delito es estropear y pintar encima de los carteles de señalización públicos) de tachar la palabra España y de escribir debajo: "Galiza" (Ver foto). También debe corregirse.


PD: Por cierto: aunque en las fotos de la frontera entre Castro Laboreiro y Entrimo pueda dar la sensación de que la carretera portuguesa es peor que la española, es sólo en apariencia; aunque no tenga las líneas pintadas, os aseguro que el firme es mucho mejor en el lado portugués (carretera M1160) que en el español (OU1212).

PD2: Una versión de este Artículo ha sido publicada en Faro de Vigo (Ver en la edición digital).