jueves, 15 de enero de 2015

UPyD ofende a millones de musulmanes para presumir de ser un partido defensor de la libertad de expresión, cuando en realidad UPyD no tolera las críticas. PD: dos casos históricos de viñetas que a Rosa Díez no le gustaron nada.

   Nada justifica los atentados de París. Pero la reacción de UPyD publicando en su web las viñetas ofensivas contra Mahoma no me parece nada acertada.
   Informar, opinar y criticar es una cosa: pero burlarse de las creencias religiosas de los demás (y en este caso de millones de personas que creen en Alá y rechazan la violencia), es algo muy diferente.

   La libertad de expresión tiene sus límites: nadie debería tener derecho a mentir atentando contra el honor ajeno; ni a poner en peligro la seguridad de los demás; tampoco se permite negar el holocausto, exponer imágenes pornográficas, promocionar el sexo con menores, incitar al odio o al asesinato, reírse de los minusválidos, de los negros, de las mujeres…
   No hace falta reproducir materiales que ofenden profundamente la sensibilidad religiosa, que provocan la ira y el deseo de venganza de miles de personas (que también son víctimas del fundamentalismo, además de serlo en muchos casos de la pobreza y de la exclusión), para transmitir una noticia, hacer una crítica, o manifestar la solidaridad con las víctimas de un atentado.
   Ni hace falta, ni es prudente, ni se gana nada haciéndolo: al revés, se empeora el problema.
   Si UPyD promoviera una ideología antimusulmana, lo que ha hecho sería razonable. Pero UPyD se define como defensor de las mejores ideas y no de ideologías: y parece claro que en este caso no han sido coherentes con lo que dicen de sí mismos. UPyD también defiende el liberalismo, y por lo tanto debería ser respetuoso con todas las personas y con sus derechos. Y si UPyD es un partido transversal y laico (que no antirreligioso) que pretende atraer y representar a ciudadanos de cualquier tendencia y credo… se puede decir que “la ha cagado”: con su estúpida decisión de reproducir esas viñetas probablemente ha perdido al apoyo (y se ha ganado la enemistad) de los 1.700.000 musulmanes que viven en nuestro País, de los que más de medio millón tienen la nacionalidad española. Quizá eso a Rosa Díez no le importa nada, y aplique el mismo principio que cuando nos ofendió a los gallegos: "si se ofenden es su problema": demuestra una falta de empatía y de inteligencia emocional supina).
   Además de una falta de ética y de buen gusto, pienso que publicar esas zafias viñetas ha sido una irresponsabilidad, una provocación, un insulto, un acto de grosería, prepotencia y falta de respeto hacia los ciudadanos, la cultura y los países musulmanes. Considero un grave error de UPyD lo que han hecho, y más aún la propuesta que añadían de que todos hiciéramos lo mismo: me resulta de cobardes animar a los demás a tirar también la piedra para diluir o enmascarar la responsabilidad propia.
   No debo ser el único al que UPyD ha vuelto a decepcionar. Y me hubiera dado igual que la mayoría de partidos o de medios de comunicación hubieran hecho lo mismo. Pero la realidad es que no lo han hecho, salvo excepciones: los grandes medios internacionales han optado por no reproducir las viñetas del Chalie Hebdo. En España solo La Razón lo puso en portada, más por atacar al mundo musulmán, por su islamofobia, que por otra cosa. (Está claro que los que más provecho para su causa pretenden sacar de los atentados de París son los medios y partidos de extrema derecha, como el francés Frente Nacional, y los fundamentalistas Judíos). 
   El derecho a la libertad de expresión debe ejercerse con responsabilidad y conlleva ciertas obligaciones; y debe tener un límite: cuando vulnera los derechos de otras personas. Muchas voces se han alzado (Ver ejemplo) en contra de la publicación de esas viñetas, algunas de reconocido prestigio (Ver), y no creo que nadie que busque la paz mundial y quiera arreglar el problema del fundamentalismo islámico opine que lo que ha hecho UPyD es ir por el camino correcto.
   EL COMPLEJO PSICOLÓGICO DE UPyD QUE LE LLEVA A ACTUAR ASÍ.
   Yo pienso que la reacción de UPyD de aprovechar el evento mediático (los atentados de París) para querer presumir de ser los defensores de la libertad de expresión y de crítica, saltando de la trinchera arengando a los demás para que ofendan a los mahometanos, puede interpretarse como "un complejo psicopatológico": quieren disimular y ocultar la falta de tolerancia que Rosa Díez y los suyos tienen ante cualquier crítica... (un material reprimido que se niegan a reconocer).
   Somos muchos los que conocemos bien UPyD y sabemos que la cúpula del partido no tolera la mínima crítica ni oposición: dentro de UPyD sólo hay libertad de expresión cuando no se le lleva la contraria a Rosa Díez y a su "guardia pretoriana".  Los testimonios de ex afiliados sobre ese autoritarismo asfixiante, y sobre las censuras internas, son abundantes (Ver).
   Un ejemplo sonado y reciente es lo que pasó el verano pasado con el eurodiputado de UPyD Francisco Sosa Wagner, quien se atrevió a publicar un artículo que incluía una pequeña crítica al autoritarismo del partido, lo que le valió un chaparrón de insultos (“mezquino, traidor, corrupto 100%...”) seguido de un consejo de guerra (disfrazado de reunión del consejo político) donde (según algunos dirigentes de UPyD) Sosa Wagner “fue linchado”, terminando el episodio con su purga y destitución (forzando su dimisión, algo inevitable salvo que el catedrático leonés hubiera aceptado arrastrase a los pies de Diosa Díez).
   DOS CASOS RELACIONADOS CON "VIÑETAS".
   Esa intolerancia de Rosa Díez también se refleja en dos casos relacionados con viñetas humorísticas críticas, que considero oportuno recordar.

   La líder del partido que ahora pretende que los musulmanes aguanten las insultantes críticas de esas viñetas sin quejarse, no aguantó nada bien el chiste que en 1994 le dedicó el humorista Mingote, cuando criticó la campaña que ella misma, Rosa Díez, como consejera del Gobierno Vasco, había lanzado para atraer el turismo a Euskalherría, con el lema “Ven y cuéntalo”. El genial Mingote publicó en ABC una viñeta: unas figuras contemplando el cuerpo de una víctima de un atentado terrorista de ETA, acompañado del lema “Ven y cuéntalo”. Pues Rosa Díez se cabreó mucho y puso una denuncia contra el humorista gráfico. Ya se ve que a la lideresa de UPyD le gusta poner viñetas a los demás, pero no le gusta que se las pongan a ella. (Por cierto: la querella fue desestimada y la parte denunciante obligada a pagar costas: Ver).

   En sus primeros años de vida UPyD también protagonizó un episodio de intolerancia a las viñetas supuestamente humorísticas aunque potencialmente ofensivas. Se ocasionó un gran revuelo en España cuando salió la película "Clandestinos", que trataba de unos jóvenes que se querían integrar en la banda ETA y eran acogidos por un guardia civil retirado que era homosexual. Con ese motivo, la revista Zero (de línea LGBT) publicó una viñeta en la que un guardia civil encañonado le practicaba una felación a un terrorista. En UPyD no gustó nada el dibujito: y en su web publicaron un artículo muy crítico titulado “Maldita gracia”. Decían entonces: “Resulta escalofriante pensar que a quienes han publicado este artículo les parezca divertida, cuando no excitante, esa fantasía…”; y terminaban acusando a la revista Zero de “defensa y exaltación del terrorismo”. UPyD no accedió a la petición de Zero de rectificación (reconocimiento de expresiones injuriosas) y de retirada de la web del artículo. Y en diciembre de 2008 Zero presentó una querella contra UPyD por injurias y calumnias. (Según parece el caso fue sobreseído porque la revista Zero cerró el año 2009, por dificultades económicas).
   Parece que ahora a los dirigentes de UPyD sí que les parecen divertidas, cuando no excitantes, ese tipo de viñetas, como las del Charlie Hebdo, que ofenden y ridiculizan no sólo a la religión musulmana sino también a la católica, y a todo tipo de personas e instituciones: quizá Rosa Díez se anime y se dedique a reproducirlas en su Web.


   PD: He tenido una pesadilla: alguien negaba que UPyD es Grande y Rosa Díez es su Profeta, y era castigado con 1000 latigazos.
   PD2: Yo no creo en Dios, pero me dan ganas de gritar: Yo también soy un musulmán insultado y ofendido ! (Por UPyD, entre otros).
   PD3: Mi solidaridad se reparte por igual a todas y cada una de las víctimas de las intolerancias políticas, raciales, religiosas..., y de cualquier violencia.

3 comentarios:

  1. Supongo que no comparas denunciar juridicante que liarse a tiros

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  2. Tambien afirmaras que publicar viñetas sobre Cristo o la religion judia es ofensivo .
    Siguiendo tu punto de vista , para ti TODAS las viñetas de indole religioso tienen que estar prohibidas , por ser ofensivas
    Ya que las viñetas ofenden a los musulmanes, tambien ofenden a los cristianos, judios, etc .
    Aqui no hay unos más guapos que otros

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    1. Por supuesto que deberían prohibirse los chistes gráficos o escritos ofensivos que sobrepasaran un umbral, dirigidos contra cualquier persona o grupo. En un mundo globalizado tenemos que aprender a convivir respetándonos unos a otros. Esas viñetas empeoran la convivencia: el daño que pueden hacer no compensa que se rían unos cuantos. Sin hablar del bajo nivel obsceno y grosero que suelen tener ¿que pensarías de un escritor que no hace más que poner palabrtoas? A Vd quizá le guste; yo no lo aguantaría.
      Se puede hacer crítica irónica de cualquier institución con buen gusto y respeto. No todas las viñetas del semanario Charlie o de El Jueves en España son ofensivas, pero muchas sí. Cada uno tendrá su criterio, quizá habría que regularlo o nombrar a un moderador que decida: pero en caso de duda estoy por no permitir nada que ofenda gratuitamente. La libertad no nos da derecho a matar a nadie, ni a cometre delitos, ni a tratar mal a los demás. Un saludo.

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