jueves, 27 de febrero de 2014

El Alcalde de Vigo, el Auditorio, la constructora Sacyr y el canal de Panamá.

¿Sabían ustedes que la misma empresa que construyó el Auditorio de Vigo es la que está reformando el Canal de Panamá?
Y que en Vigo tuvimos el mismo problema que en País centroamericano: que tiempo después de ganar el concurso público para hacer la obra y firmar el contrato por el precio convenido, Sacyr dijo que necesitaba mucho más.
Tanto en Vigo como en Panamá las otras empresas que se habían presentado a los concursos ya habían dicho que la oferta económica de Sacyr era excesivamente a la baja, imposible de llevar a cabo.
Pero parece que ese es el truco que habitualmente emplea Sacyr, que después de empezar a trabajar paraliza las obras y convence a los políticos para que, ya sin tanto control (¿comisiones?) les den mucho más dinero. En Panamá el truco les ha salido mal, porque las autoridades del canal no tragaron como tragan los políticos españoles (considerados por muchos ciudadanos como los más corruptos del mundo).
¿Y qué pasó en Vigo?: nuestro Alcalde llegó a un acuerdo con Sacyr que ha resultado una ruina para Vigo.
Si quieren leer más, accedan al artículo que he publicado estos días en Noticias Vigo:
Pincha aquí para leer el artículo original en Noticias Vigo.

Esta es la vista desde la cristalera sur del gran salón del Auditorio de Vigo.
Foto tomada estas navidades.
¿Les parece un entorno atractivo para un Auditorio o para un Hotel?

PD: el escándalo de las placas conmemorativas del Auditorio, donde Abel caballero mintió: puede leerse una buena crónica y crítica en este enlace:http://www.vigoalminuto.com/2013/06/13/placagate-el-concello-ordena-retirar-la-nueva-placa-del-auditorio-por-fraudulenta/
La primera placa que mandó poner el mentiroso Caballero.
La placa definitiva (al lado de la anterior, que se retiró dejando "cicatrices")



miércoles, 19 de febrero de 2014

Sugiero otra pregunta para Cataluña.

   Como muchos catalanes quieren independizarse, el Gobierno de esa Comunidad Autónoma se ha empeñado en hacer una consulta a los españoles censados en Cataluña, planteándola como un desafío contra el resto de los españoles, y queriendo hacer una pregunta que no se va a poder hacer, porque es inaceptable que una parte de los españoles quieran decidir sobre algo que es de todos.
   Sugiero que el Gobierno de España tome la iniciativa y haga esa consulta en Cataluña, incluso en la fecha fijada por el Presidente Artur Mas, pero con la siguiente pregunta:
Dado que España es un estado soberano gobernado por los españoles y por sus representantes, que son los únicos que podrían decidir democráticamente que una parte del territorio de España se independice, ¿quiere usted que el Gobierno Autonómico de Cataluña solicite al Gobierno del Estado Español que autorice la celebración de un Referéndum en toda España, para decidir si los españoles aprueban que Cataluña inicie el proceso que le lleve a la independencia? SI ó NO”.

http://visual.ly/catalonia-independence


martes, 18 de febrero de 2014

Acuso a Rosa Díez de mentir y de calumniarme. Informe sobre la corrupción interna en UPyD.

Hace unos días alguien le pidió a Rosa Díez respuesta y explicaciones sobre las acusaciones contra UPyD que había leído en mi Blog. Fue en su muro de facebook. Rosa Díez le contestó, pero sólo para afirmar que mis críticas no eran sino una sarta de mentiras (ver imagen al lado, subrayado en magenta).
Rosa Díez, a quien hasta hace poco yo admiraba, se ha pasado.
No quiere reconocer que en su partido se cometen errores; no quiere hacer nada por arreglarlos; no se digna responder razonablemente a los ciudadanos que le preguntan por ello; y encima falta a la verdad acusándome de mentir por denunciar despotismo, falta de democracia interna y encubrimiento de malas prácticas perpetradas por dirigentes de su partido, con su beneplácito.
La líder de UPyD ha cometido un acto ruin al calumniarme.
Y usando una frase de su arsenal dialéctico (que ella aplica a los demás políticos): no le va a salir gratis lo que ha hecho.
Todas las acusaciones que estos últimos meses vengo denunciando sobre la corrupción interna en UPyD (para evitar que UPyD siga engañando a la gente, y en honor a la verdad y a la justicia), son ciertas. Y reto a Rosa Díez y al Consejo de Dirección de UPyD, o a cualquier persona que quiera intervenir, a que traten de demostrar que algo de lo que digo es mentira. Aunque nadie tiene la verdad absoluta y ellos tendrán sus razones para haber hecho lo que han hecho, mis críticas se basan en hechos que conozco de primera mano (sobre todo las relativas a Galicia y que me afectan personalmente) y en referencias publicadas y razonablemente contrastadas, que UPyD nunca ha refutado.
Por si alguien no sabe de qué estamos hablando (porque no haya leído mi Blog), y para recordarlas y presentarlas de manera conjunta, expongo a continuación una síntesis de las principales denuncias que he vertido en mi Blog.
Puede que algún detalle accesorio o alguna interpretación subjetiva pueda corregirse, pero no porque sea mentira (RAE: expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa); y en cualquier caso no se alteraría la esencia de lo denunciado sobre UPyD.
Podría escribir un artículo diez veces más extenso elogiando a UPyD, contando muchas cosas que hace muy bien. De hecho este Blog tiene muchos artículos en esa línea, estoy muy orgulloso de haberlos escrito, y me reafirmo en todo ello. Pero hoy toca revisar los diagnósticos. Como médico que soy, todos los días diagnostico problemas y enfermedades, y no lo hago por fastidiar, sino para poder poner remedio. Y pensando en UPyD, puedo parafrasear un refrán y decir que hay un enfermo peor que el que no se quiere curar, y es aquel que no quiere aceptar que tiene las enfermedades que tiene.

INFORME SOBRE LA CORRUPCION EN UPyD (publicaciones en este Blog estos tres últimos años).
   1. Juan Luis Fabo, responsable de Organización de UPyD, no respetó los Estatutos de UPyD al impedirle a Andrés Mosquera, Coordinador Territorial de UPyD en Galicia que reordenara los cargos dentro de su Consejo Territorial (CT). Tanto Fabo como Elvira García (también miembro del Consejo de Dirección) mantuvieron al menos dos reuniones con Andrés para convencerle de que no hiciera lo que había decidido, y para tratar de convencerle para que recolocara de Responsable de Organización o de Portavoz a una afiliada de Coruña. Y en dos ocasiones Organización de UPyD actuó contra la ética y contra la libertad de expresión censurando y bloqueando los correos electrónicos que el Coordinador había enviado a los afiliados gallegos. Andrés se hartó, y en mayo de 2012 se fue del partido, alegando que lo hacía como consecuencia de las presiones recibidas por parte de esos miembros de la dirección de UPyD. Juan Luis Fabo nos mintió a mi personalmente y a todos los afiliados gallegos en una asamblea celebrada en junio en Santiago, afirmando que él no sabía nada sobre los motivos de la dimisión de Andrés Mosquera. Ver artículo: El Caso Galicia (referencia también para los puntos siguientes sobre Galicia).
   2. La Gestora territorial elegida provisionalmente en Galicia tenía que haber durado dos meses (según los estatutos de UPyD) para dar paso a la elección de un nuevo CT. Juan Luis Fabo la prolongó seis meses más alegando graves circunstancias (lo que era falso, salvo que se considere grave la llegada del verano o que no se sepa la fecha de las siguientes elecciones). A pesar de que varios afiliados solicitamos que se celebraran elecciones internas, Organización incumplió los Estatutos y la Gestora se mantuvo nueve meses, y nunca celebró la asamblea de afiliados que los Estatutos establecen que se debe hacer tras la dimisión del Coordinador.
   3. También he denunciado que Juan Luis Fabo y el Consejo de Dirección de UPyD han mantenido estos años y en varias CCAA a Gestoras Territoriales (elegidas a dedo) más tiempo del que permiten los Estatutos tras las disoluciones de Consejos Territoriales, disoluciones que en ocasiones han sido forzadas por el propio Juan Luis Fabo (como en Andalucía y Cataluña). No hay duda de que la dirección de UPyD ha actuado así para mantener durante el tiempo que ha querido el control del partido en esas Agrupaciones Territoriales, impidiendo que los afiliados pudiéramos ejercer nuestro derecho estatutario a ser coordinados y dirigidos por representantes elegidos democráticamente por los propios afiliados de esa Agrupación. También he denunciado que las Gestoras elegidas por Organización (compuestas por afiliados acríticos y sumisos a la dirección del partido elegidos a dedo) han servido en varias ocasiones de plataforma de promoción de una candidatura oficialista (a veces liderada por un miembro de la propia Gestora) que ha jugado con ventaja frente a candidaturas alternativas en las elecciones primarias organizada por esa Gestora y por Organización. Se ha denunciado falta de transparencia en procesos de primarias, y en varias ocasiones casos de afiliados partidarios de las candidaturas "alternativas", que extrañamente quedaban fuera del censo y no podían votar.
   4. En las primarias de Galicia celebradas en septiembre de 2012 (para las autonómicas), los miembros del Consejo de Dirección, de Organización y de la Comisión Electoral Juan Luis Fabo y Elvira García, fueron los máximos responsables de que se incumplieran los Estatutos y los Reglamentos de UPyD, en connivencia con los miembros de la Gestora (elegidos a dedo por Juan Luis Fabo), para que ganara el candidato de su preferencia. La dirección de UPyD pidió al afiliado de Santiago José Canedo que se presentara como candidato a la Xunta y le prestó todo su apoyo; y para impedir que ganara el candidato alternativo, que era de Vigo, obligó a elegir el candidato de la provincia de Pontevedra en una Asamblea en Santiago, impidiendo a los aliados de Vigo y de Pontevedra votar en su propia ciudad o provincia, algo ilegal según las normas internas de UPyD, además de ser injusto y muy protestado, favoreciendo al candidato que Juan Luis Fabo quería que ganara. Durante la campaña electoral interna los miembros de la Gestora apoyaron al candidato oficialista José Canedo, y realizaron llamadas teléfonicas a afiliados pidiéndoles que fueran a votar por él, "por el bien de UPyD", planteando que esa era la voluntad de Rosa Díez.
   5. Se presentaron al menos seis impugnaciones por el fraude cometido en esas elecciones primarias. Se pedía la repetición de las elecciones al cabeza de lista de Pontevedra (y candidato a la Xunta) en condiciones de igualdad para todos los afiliados (sin dificultar voluntariamente el voto de los afiliados que vivían más alejados de Santiago), reclamando que se pudiera votar en todas las ciudades principales de Galicia donde había afiliados, o al menos en Vigo o en Pontevedra (provincia con más afiliados). Todas esas impugnaciones fueron respondidas y rechazadas por los mismos responsables de las infracciones y de las ilegalidades cometidas (Juan Luis Fabo y Elvira García, de Organización y de la Comisión Electoral), algo que atenta contra el más básico principio de justicia independiente. Y lo hicieron con motivos absurdos (“usted no era candidato, luego no puede protestar”). Y en dos casos se trucaron las fechas de los correos de respuesta para impedir posteriores impugnaciones. Varios afiliados activos y muy valiosos (doy fe de ello) que protestaron por ese fraude se fueron del partido. UPyD difundió la elección de su candidato José Canedo sin esperar a resolver las impugnaciones, y publicó unos datos falsos asignando también al ganador el porcentaje de votos en blanco como si hubieran sido a favor de su candidatura. A pesar de que se protestó por esos actos mezquinos e ilegales, UPyD no quiso rectificar.
   6. Cuando en una Asamblea de Afiliados gallegos celebrada en septiembre de ese año expuse el problema, Carlos Martínez Gorriarán respondió, despóticamente, que si no nos gustaba cómo se hacían las cosas en UPyD, que nos fuéramos del partido. En esa asamblea, al aumentar las protestas, Elvira García subió de repente al estrado y dio por terminada la asamblea, arrogándose ilegalmente la presidencia de la Asamblea que correspondía al Coordinador Territorial en funciones, quien hasta ese momento había presidido la asamblea, pero que como buen afiliado sumiso no dijo nada, aceptando el comportamiento antidemocrático e ilegal de una miembro del Consejo de Dirección (de quien había recibido a dedo el cargo que ostentaba).
   7. Dos ciudadanos de Vigo habían sido afiliados de UPyD, pero a comienzos de 2012 habían causado baja al dejar de pagar su cuota por falta de ingresos (uno de ellos afectado por el desahuciado de su vivienda habitual). Sin embargo siguieron colaborando con el partido, y hasta fueron en las listas electorales autonómicas de UPyD por Pontevedra en octubre de ese año. Cuando en noviembre solicitaron de nuevo la afiliación, Afiliación de UPyD Madrid (dependiente de Organización) les exigió el pago de nueve cuotas de 20 euros cada una (total 180 euros) para poder volver a admitirlos. El Consejo Local de Vigo (que yo coordinaba entonces) pidió oficialmente que se les admitiera haciéndoles pagar como mucho seis cuotas, y de cuantía reducida (7 €), por sus circunstancias; pero UPyD se negó y se mantuvo en su decisión inicial. Denuncié esa decisión ante los órganos de control internos de UPyD (Oficina de Control de Buenas Prácticas), pero inexplicablemente y contra toda lógica respondieron que aprobaban la decisión de Juan Luis Fabo, responsable de Organización-Afiliación. (He denunciado que la OCBPP está compuesta por tres miembros, dos de los cuales son elegidos por el Consejo de Dirección, al que pertenece Juan Luis Fabo, lo que hace pensar en falta de independencia). Les respondimos que su exigencia era ilógica e ilegal, sobre todo porque si alguien pasa seis meses en UPyD sin pagar su cuota, según los Estatutos, debe ser expulsado automáticamente del partido, y no cabe en ningún caso pedirle tres cuotas más, hasta nueve. La explicación más razonable que he podido hacer a esa exigencia injusta y disuasoria (que lo único que consiguió fue que UPyD perdiera dos afiliados, que se alejaron del partido muy enfadados por el trato recibido), y que no deja de ser mi interpretación de los hechos, es la obsesión de Juan Luis Fabo de mantener el control de UPyD en Galicia (y en toda España), demostrada con sus hechos, presionando hasta el abandono de Andrés Mosquera, favoreciendo la elección un candidato de Santiago sumiso a la Dirección, o manteniendo por tiempo ilegal una Gestora; y para seguir logrando su objetivo le interesaba mucho evitar nuevos afiliados en Vigo, debido a la inminencia de elecciones a Coordinador Territorial que se iban a celebrar en diciembre. Sin embargo, al final, en contra de los propósitos de Juan Luis Fabo y de la campaña para que se reeditara la Gestora, ganó Gonzalo Fernández, afiliado de Vigo. Pero Organización siguió en su línea de control autonómico, poniendo muchas trabas al nuevo CT gallego, descalificándoles y boicoteando sus iniciativas, hasta que poco más de un año después el Consejo Territorial de Galicia dimitió en bloque alegando maltrato e injustas presiones recibidas desde Organización y Comunicación de UPyD en Madrid, como trascendió a la prensa. (Referencia).
   8. Presenté varias denuncias ante la Comisión de Garantías de UPyD, en las que estaba acusado de graves irregularidades el miembro del Consejo de Dirección Juan Luis Fabo (referentes a las presiones ejercidas contra Andrés Mosquera, coordinador territorial de Galicia, que le hicieron dimitir e irse del partido; sobre la organización de las elecciones primarias fraudulentas montadas en Galicia en septiembre de 2012, amañadas para favorecer a su candidato oficialista, José Canedo; sobre la injusta y absurda resolución de las impugnaciones presentadas por el fraude cometido en esas primarias; y sobre la exigencia del pago de nueve mensualidades a dos ex afiliados que querían volver a afiliarse en Vigo). Esas denuncias no han sido respondidas o resueltas, salvo dos de ellas en las que recibí un escrito firmado por el propio Juan Luis Fabo, en el que me comunicaba que el Consejo de Dirección no admitía a trámite mis denuncias. Le respondí en ambas ocasiones que, aparte de que las explicaciones que me daba eran carentes de razón (desviaba el motivo de mi denuncia hacia temas absurdos, como decir que yo estaba impugnando unas elecciones que ya había ocurrido tiempo atrás…), esa respuesta era absolutamente inaceptable, tanto porque el propio acusado era quien notificaba el rechazo de la petición de investigación, como porque en los propios Estatutos de UPyD (art.33) se establece específica y claramente que cuando una denuncia afecte a algún miembro del Consejo de Dirección (como J. L. Fabo) ese procedimiento debe ser admitido a trámite, instruido y resuelto, en única instancia exclusivamente por la Comisión de Garantías. No recibí ninguna respuesta a mis nuevas reclamaciones, quedándome muy claro que los órganos de control de UPyD no sirven para nada (más que para cubrir las apariencias y hacernos perder tiempo a los afiliados, que vemos cómo se violan nuestros derechos y los Estatutos), y que en UPyD no hay justicia eficaz ni independiente, y que la estructura del partido de UPyD encubre a un miembro del Consejo de Dirección que abusa de su cargo para quedar impune de las irregularidades que reiteradamente comete, incumpliendo de manera descarada y reiterada preceptos específicos de los Estatutos en beneficio propio. (Referencia).

   9. En agosto de 2013 UPyD sancionó sin motivo e ilegalmente al coordinador local de UPyD en Vigo, que es quien esto escribe. Entiendo que el motivo real fue no permitirme asistir como delegado al II Congreso de UPyD, como represalia por las denuncias presentadas contra miembros del Consejo de Dirección, y para evitar las críticas que iba a presentar en ese Congreso: días atrás había presentado en la intranet del partido mi candidatura a delegado, y anunciaba que iba a ser crítico, por lo que tomaron medidas drásticas. Lo que alegó Elvira García en el escrito que firmaba en nombre del Consejo de Dirección fue que yo había desobedecido al Coordinador Territorial gallego, quien según ellos me había dicho de palabra que no interfiriera con la organización de un acto que Rosa Díez iba a celebrar en Vigo: y afirmaban que lo había hecho, que había incumplido una orden de un cargo del partido, al mandarle al día siguiente del acto con Rosa Díez (que fue un éxito, y que nadie duda que contribuí mucho a ese éxito) un correo al director de un periódico local protestando por la noticia que publicaban sobre el acto, que contenía datos erróneos que perjudicaban a UPyD. Es evidente que como Coordinador Local y Portavoz de UPyD en Vigo yo tenía plenas competencias para dirigirme a los medios locales, y que mi correo no interfería con la organización de aquel acto que ya había concluido  (en el que Rosa Díez ni me saludó, pese a ser yo la máxima autoridad del partido en Vigo, debido sin duda a que en la Dirección de UPyD ya estaban al tanto de mis críticas y denuncias internas contra Juan Luis Fabo). Ver referencia.
   10. La reunión del Consejo de Dirección en la que Elvira García decidió expulsarme del partido por tres meses, datada el 28 de agosto de 2013, no reunió el quórum suficiente (se precisaban al menos 11 asistentes) ni fue avisada a los 21 miembros del Consejo de Dirección, por lo que según los Estatutos de UPyD no se podía tomar ninguna decisión válida: lo que me hicieron fue, además de ilegal y una putada (hablando al estilo del gallego Nobel de Literatura Camilo José Cela). Presenté un recurso urgente que no me fue respondido (la Comisión de Garantías tenía que haber resuelto y contestado en el plazo de un mes, según los Estatutos, pero pasaron de mí; y sigo esperando la resolución): solicité el acta de la reunión (para saber cuántos y cuáles miembros del Consejo me habían condenado) y apelé al derecho de audiencia recogido en nuestros estatutos (solicitando ser recibido en Madrid para explicarme y tratar de solucionar el problema): no recibí ninguna respuesta ni oficial ni extraoficial. Escribí una carta a los 21 miembros del Consejo de Dirección y traté de ponerme en contacto con todos ellos: sólo dos tuvieron la dignidad de responderme, confirmando mis sospechas; y realicé indagaciones sobre dónde habían estado los demás ese día (la mayoría de vacaciones, algunos en el extranjero), concluyendo que era imposible que hubieran estado el mínimo de once miembros requeridos: deduzco que en esa reunión en un tórrido miércoles de finales de agosto en Madrid, si es que se celebró, como mucho estuvieron tres o cuatro miembros del Consejo de Dirección. Otra vez UPyD demostraba desprecio a los derechos de los afiliados y encubrimiento de los abusos e ilegalidades de miembros del Consejo de Dirección, en este caso Elvira García. También se ha confirmado que UPyD no responde en plazo ni fuera de plazo a los recursos planteados ante sus órganos de control interno (Comisión de Garantías) haciendo caso omiso de sus propios Estatutos. Ver referencia.
   11. Aclaro ahora que fue a partir de esa injusta e ilegal sanción, del hecho de que UPyD me robara mi derecho a asistir al II Congreso de UPyD (después de más de cuatro años pagando mi cuota de afiliado, 20€ al mes) para plantear y tratar de arreglar desde dentro los graves problemas internos que había detectado, y el desprecio que supuso que no contestaran a mi recurso, dejándome en un estado de indefensión, cuando tomé la decisión de empezar a difundir en mi Blog lo que UPyD estaba haciendo (tal como dice Rosa Díez: "juzguen ustedes a UPyD por lo que hacemos"): porque seguir callando y consentir que UPyD siguiera tratando a todo el mundo como a mi hubiera sido contribuir a la mentira, a la injusticia y al fraude político.
   12. Después he descubierto y denunciado otras cosas, como que Juan Luis Fabo, miembro del Consejo de Dirección y responsable de Organización de UPyD, siguió cobrando de CCOO varios años (como liberado o trabajador sindical) mientras trabajaba con dedicación exclusiva para UPyD. UPyD nunca lo desmintió, limitándose a desmentir datos publicados sobre el patrimonio inmobiliario de J.L.Fabo, sin responder a las denuncia hechas sobre el cobro de CCOO, realizadas por los co-fundadoresde UPyD Mikel Buesa y Rodolfo Laíz tras abandonar el partido). He denunciado que Juan Luis Fabo cobra exclusividad como parlamentario de Madrid mientras se dedica a trabajar dentro del partido y a organizar UPyD por toda España. Juan Luis Fabo ha incumplido los estatutos y Reglamentos de UPyD en reiteradas ocasiones, y nos ha faltado al respeto a muchos afiliados en muchas ocasiones. En octubre de 2013 pedí su dimisión públicamente en mi Blog, pero UPyD no ha hecho ni ha dicho nada, ni ha rectificado ninguno de los datos ni denuncias que aporté en mi escrito, reconociendo que todo es verdad.
   13. He denunciado que el Consejo de Dirección de UPyD disolvió el Consejo Territorial de Cataluña alegando razones falsas, mintiendo sobre el número de miembros de ese Consejo que habían dimitido, y lo hizo para impedir que celebraran una Asamblea de afiliados en la que se iban a plantear propuestas que no gustaban a Rosa Díez ni al Consejo de Dirección: críticas a la manera en que habían dirigido la campaña electoral en Cataluña desde Madrid (con nefastos resultados), y propuestas de estudiar iniciar algún contacto con el partido catalán Ciutadans. Mari Cruz Hernández Palacín, la coordinadora destituida, que había ganado unas elecciones internas un año antes con el 70% de los votos de los afiliados (pero con la oposición del número dos de UPyD, Carlos Martínez Gorriarán, que prefería al otro candidato y le dijo a la Coordinadora que “no pararía hasta echarles del barco”) alegó en el escrito que publicó al irse del partido (con otros muchos afiliados) que UPyD y Juan Luis Fabo habían mentido y engañado a toda la militancia catalana. Ver Referencia.
   14. El caso Valencia (ver referencia). Cuando dejó su puesto el anterior Coordinador de UPyD en la Comunidad Valenciana, Juan Luis Fabo comunicó a los afiliados que UPyD elegía una Gestora provisional que se encargaría de organizar las elecciones del nuevo Consejo Territorial. Uno de los miembros de esa Gestora elegida por el Consejo de Dirección era Romain Muzzati. Las elecciones internas Valencianas al CT se celebraron el 20 de febrero de 2010, y en ellas se presentó el propio Romain Muzzati, en una candidatura en la que también iban otros dos miembros de la Gestora. Se enfrentaron a otra candidatura (que lógicamente no era la preferida por el Consejo de Dirección) y Muzzati ganó por 150 votos frente a 149. Pero esas elecciones, que fueron telemáticas, se impugnaron, y se denunció fraude. UPyD rechazó las impugnaciones y Muzzati fue proclamado vencedor. Pero un año después uno de los presidentes de una de las nueve mesas electorales (que habían sido elegidos por la Gestora entre los afiliados de su confianza) confesó que se había producido fraude y que se habían introducido votos de afiliados que no habían ido a votar. Se abrió una investigación y al final UPyD reconoció que era cierto, y que se habían contabilizado votos ilegales al menos en seis casos. Pero la Dirección de UPyD dijo que como había prescrito por el tiempo pasado no iba a hacer nada al respecto, y que mantenían a Muzzati al mando. Se da la circunstancia de que la empresa que gestionó el sistema informático es Trimedia, que trabaja para UPyD desde los comienzos (llevaba la web de Basta Ya, el Blog de Rosa Díez…), y cuyo presidente (Fernando Cózar) es amigo de miembros de la Directiva; además la hermana del presidente de Trimedia (Lorena Cózar) trabaja contratada por UPyD en Afiliación. El día de aquellas elecciones Trimedia le comunicó los resultados a Juan Luis Fabo, responsable de Organización (y de alguna manera valedor de Muzzati), quien se los trasladó a la Comisión Electoral de Valencia: fue imposible garantizar la limpieza (como denunciaron los integrantes de la candidatura nº 2), que después se comprobó que no había existido. Es curioso comprobar que los afiliados valencianos han votado después, año tras año, en contra de la gestión de Muzzati, que ganó de manera fraudulenta con la colaboración y el encubrimiento de Organización y del Consejo de Dirección.
   15. El caso Getafe. (Ver referencia). El Consejo de Dirección de UPyD decidió, en contra del criterio de los afiliados de Getafe, colocar en el puesto número dos de la lista electoral de UPyD para las municipales de mayo de 2011 en Getafe a la afiliada Esperanza Fernández, esposa de Fidel Alonso, empresario de la construcción con intereses urbanísticos en ese municipio madrileño, y que había sido varios años dirigente del sindicato CCOO, coincidiendo en ese Sindicato con Juan Luis Fabo, actual número tres de UPyD. En Internet se publicó lo siguiente: “Fidel Alonso ha decidido financiar la campaña de UPyD en Getafe, eso sí, a cambio de un sustancioso segundo puesto para su señora esposa.” La dirección de UPyD no quiso dar ninguna explicación sobre el tema. Bastantes afiliados de UPyD de Getafe se dieron de baja en el partido como reacción a la decisión que tomó el Consejo de Dirección de UPyD. En mayo de 2011 UPyD consiguió dos Concejales en Getafe: el cabeza de lista elegido por los afiliados en primarias (José Luis Morato), y la enchufada y colocada por el Consejo de Dirección en el puesto número dos de la lista, Esperanza Fernández. Pero un año después, y tras hacerse públicas discrepancias entre la Dirección de UPyD y Jose Luis Morato, el Consejo de Dirección de UPyD expulsó de repente del partido a José Luis Morato, alegando la ridiculez de que debía 240 euros de atrasos en las cuotas de afiliado. Morato reconoció la deuda y alegó que había recibido de palabra el visto bueno para retrasar ese pago (de Organización de UPyD), y que al intentar pagarlo UPyD rechazó el dinero. Morato puso una demanda civil contra UPyD por expulsión improcedente, y UPyD puso trabas a que se hiciera justicia (los acusados del Consejo de Dirección no se presentaron a alguna vista alegando que el abogado estaba enfermo).
   16. UPyD despidió al asesor de Gorka Maneiro en el parlamento vasco simplemente por pedir explicaciones sobre los motivos que la dirección de UPyD había tenido para colocar en altos puestos de la lista electoral de Alava a afiliados casi desconocidos en la provincia, por pedir que se celebrara la Asamblea Territorial que exigían los Estatutos tras la dimisión de Coordinador territorial, y por formar parte de una candidatura alternativa al Consejo Territorial. (Ver referencia). No hubo otros motivos. UPyD despidió y mandó al paro sin causa razonable a un excelente trabajador, ya experto en asuntos parlamentarios; y colocó en su lugar a una afiliada de Cantabria elegida a dedo, y que según se ha publicado no tenía experiencia profesional previa. (Probablemente -opino- esto supondrá un deterioro en la actividad parlamentaria de Gorka Maneiro, y pone en peligro su reelección).
   17. En las elecciones a delegados de UPyD para el II congreso en la provincia de Pontevedra, la Comisión Electoral de UPyD permitió que se presentara como candidato, votara y fuera elegido candidato por Pontevedra un afiliado que vivía y trabajaba en Madrid desde hacía 2 años, por lo que según los Estatutos no podría ni presentarse a candidato ni votar en esa provincia. Se incumplieron los Estatutos y se atentó gravemente contra un afiliado de Pontevedra (el que hubiera ido en su lugar), violando el derecho que tenía a ir a ese Congreso en representación de los afiliados de esa Agrupación  provincial, y contra los derechos de todos los afiliados de Pontevedra a ser representados por afiliados de su provincia. Como he publicado, ese afiliado había expresado en reiteradas ocasiones su comunión y sumisión a decisiones del Consejo de Dirección de UPyD que habían sido criticadas, por lo que se entiende que a UPyD le venía bien su elección, y por eso no reaccionó cuando se hizo pública la denuncia de ese fraude, ratificándolo culpablemente. 
   18. Algo similar ocurrió en Álava, donde se permitió el voto en esas elecciones internas de un afiliado que no vivía ni trabajaba en esa provincia, sino en Madrid. Ese voto decantó la elección de un Delegado, perjudicando a un afiliado que podía haber sido Delegado si se hubieran cumplido los Estatutos de UPyD (que asignan a cada afiliado a la agrupación territorial donde vive o trabaja). Casualmente ese afiliado perjudicado es el mismo que fue despedido de su puesto de trabajo como asesor del Parlamentario de UPyD Gorka Maneiro por atreverse a preguntar y a formar parte de una candidatura. Según informantes fiables ese afiliado presentó ante la Comisión de Garantías de UPyD un recurso, pero ni siquiera recibió respuesta.
   19. María Fernanda Linares, Concejala de UPyD de Santoña (Cantabria) fue sancionada por criticar a la Coordinadora Territorial oficialista (según ella) y expulsada por sorpresa (afirmaron falsamente que ella había solicitado la baja a raíz de una entrevista que publicó un medio, sin solicitar a la afectada su confirmación). Por ese conflicto, entendiendo que Organización de UPyD había actuado injusta y despóticamente, abandonaron de golpe el partido, el verano pasado, 36 afiliados de Cantabria (el 44% del censo de la Comunidad). Y ahora en Santoña, donde UPyD consiguió hace dos años dos concejales, según dicen los ex afiliados sólo queda un afiliado (el que iba de número dos de la lista, fiel al aparato del partido y actual concejal de UPyD).
   20. Sobre el abandono masivo de afiliados de UPyD (ya son más de 16.000) he afirmado que la mayoría de los que se van lo hacen al comprobar la falta de democracia interna dentro del Partido, y no porque buscaran aprovecharse de UPyD para conseguir poder o dinero objetivos personales, como Rosa Díez ha afirmado muy injustamente en el II Congreso, y como he criticado públicamente.
   21. UPyD censuró el video de la intervención de Fernando Savater en la sesión inaugural de su II Congreso, sin duda debido a que Savater criticó el personalismo en UPyD y planteó de alguna manera la colaboración con el partido Ciudadanos. Rosa Diez dijo en una entrevista que nadie había planteado el tema de Ciudadanos en ese Congreso, lo cual no era cierto: ella estaba presente cuando Savater planteó el tema, y mientras la gran mayoría de afiliados aplaudían, ella ponía cara circunspecta. Por fin, y probablemente debido a las presiones (y a que ya había pasado el momento de actualidad y se había enfriado el problema) UPyD ha colgado en youtube UPyD-Media el video, aunque con más de tres meses de retraso. Ver artículo.
   22. También he denunciado que en UPyD se presume de elegir limpiamente a los candidatos por elecciones primarias, pero que aparte de los fraudes cometidos en Valencia y en Galicia, ya comentados, en UPyD sólo se elige al cabeza de lista, dejando los demás puestos a la libre voluntad del Consejo de Dirección, que puede cometer abusos y colocar en puestos con altas posibilidades de salir elegidos a quien Rosa Díez o su Consejo quiera (a amigos o a gente relacionada con amigos, como hizo en Getafe, sin dar explicaciones). También he criticado que no se ha querido que fueran elegidos en primarias los que van a ir de Senadores, cuando UPyD presume de hacer primarias siempre. Y he criticado como algo contrario a la igualdad de oportunidades que se promuevan desde la Dirección de UPyD listas de afiliados recomendados para ser delegados para el Congreso o miembros del Consejo Político.
   23. He denunciado que los nuevos Estatutos de UPyD son un paso atrás en la democracia interna del partido, le dan más poder al Consejo de Dirección, se lo restan a los órganos de gobierno territoriales, y les restan garantías y derechos a los afiliados, además de incluir medidas que contradicen los principios del Manifiesto de UPyD, como la limitación de mandatos de los cargos del partido (que se prolongan de ocho a doce años). Ver Artículo.
   Si UPyD quiere de verdad ser un partido ético, transparente, con justicia y democracia interna, lo primero que tiene que hacer es reconocer sus errores. Pido a cualquiera de los lectores que aprecie a UPyD, como yo, que se encare con Rosa Díez y con los dirigentes de UPyD y les exija respuesta a toda esta corrupción, que empieza a oler mal. De nada valdrá criticar y matar (o expedientar) al mensajero, en este caso a mí, porque aunque yo no lo haga, otros lo harán. Y todo o casi todo se acabará sabiendo.
   Pero el problema más grave de UPyD no es que se de a conocer la corrupción en la que incurre, sino que se cometa. ¿O quizá Rosa Díez o los miembros de su Consejo de Dirección aprueban que UPyD encubra su corrupción? ¿se creen que van a conseguir seguir ocultando la verdad? Ellos verán qué decisión toman. Traerá consecuencias.

sábado, 15 de febrero de 2014

Democracia interna y primarias europeas: victoria de Ciudadanos sobre UPyD por 5 a 1.

Ciudadanos 5 - UPyD 1.
Los cinco primeros puestos de la lista para las europeas de mayo del partido que lidera Albert Rivera van a ser decididos en elecciones primarias con el voto de los afiliados de Ciudadanos. En UPyD en cambio sólo el cabeza de lista es elegido por los afiliados, mientras que el resto de la lista queda reservado al criterio de Rosa Díez y de su Consejo de Dirección. Llama la atención esa diferencia de cinco a uno.
¿Cuál de los dos partidos le parece al lector que se acerca más al ideal de democracia interna que ambos partidos propugnan, que incluye que los candidatos no sean elegidos por las cúpulas del partido (que es el procedimiento habitual en los partidos tradicionales, para agradecer y fomentar la sumisión de los afiliados), entre otras cosas?
El año 2009 fue la primera vez que tanto Ciudadanos como UPyD concurrieron a las elecciones europeas. Alegando bisoñez e inexperiencia, ninguno de los dos partidos eligió a sus candidatos en primarias. Albert Rivera trató de presentarse coaligado a UPyD, para sumar votos, pero Rosa Díez rechazó el ofrecimiento. Ciudadanos se presentó entonces coaligado al discutido partido europeo Libertas, y eligió de cabeza de lista a Miguel Durán, el famoso ciego ex director de la ONCE: como se esperaba, en esa ocasión C´s tuvo muy malos resultados. En cambio Rosa Díez designó como candidato a Francisco Sosa Wagner, prestigioso jurista y catedrático, y UPyD consiguió muy buenos resultados, y un escaño en el Parlamento Europeo.
Se acercan las elecciones europeas. Recientes encuestas atribuyen a Ciudadanos un escaño, y a UPyD cinco. Mi pronóstico es que ambos partidos obtendrán mejores resultados de los que en este momento se estiman. En las últimas elecciones autonómicas celebradas en Catalunya (2012), Ciutadans consiguió el 7.58% de los votos de los catalanes. En las últimas elecciones Generales (2011), UPyD consiguió el 4,69% de los votos de los españoles. Ambos partidos siguen subiendo en las encuestas, y en algunas Albert Rivera es el político más valorado de España, por delante de Rosa Díez). La gran novedad es que ahora el Movimiento Ciudadanos se está extendiendo por toda España: y puede captar el voto de ex afiliados y desencantados de UPyD.
Ambos partidos coinciden en muchos de sus planteamientos, y propugnan una regeneración de la democracia que atrae a mucha gente que nunca había estado afiliada a ningún otro partido. Sin embargo es llamativo el abultado número de afiliados de UPyD que se han ido del partido magenta denunciando fraude y corrupción interna: en el II Congreso (en noviembre pasado) se dijo que ya eran 16.000 los ex afiliados de UPyD, a los que Rosa Díez, muy injustamente, consideró arribistas indeseables: y desde entonces siguen produciéndose salidas de dirigentes y abandonos masivos de afiliados. Según su propia página web, UPyD ahora sólo tienen 5.276 afiliados en activo. Ciudadanos dice tener 20.000 miembros entre afiliados y simpatizantes registrados, la mayoría en Cataluña.
A mi me encantaría que UPyD permitiera que todos los candidatos se eligieran en primarias, no sólo el cabeza de lista. Y que en ningún proceso de primarias de UPyD se cometiera fraude, como ha ocurrido, y que se juzgara a los culpables en vez de encubrirles. También me gustaría que la dirección del partido respetara la confección de la lista completa que hacen los consejos locales y territoriales, que son los que mejor conocen los criterios de mérito y capacidad de los afiliados de cada circunscripción: se ha denunciado cómo el Consejo de Dirección colocó de número dos en la lista de Getafe, a dedo, a la esposade un empresario de Getafe, benefactor del partido y amigo de algún dirigente, para que llegara a ser concejala (de hecho salió elegida gracias al enchufe), provocando el abandono de UPyD de muchos afiliados. Sin embargo en los nuevos Estatutos de UPyD se fomenta el poder del Consejo de Dirección en todos los aspectos, también en este. También me encantaría que desde la jerarquía del partido no se promovieran listas de “recomendados” (fieles y sumisos afiliados) en diversas elecciones (a delegados del congreso, al consejo político…), como ha vuelto a ocurrir en el II Congreso. Y también que se eligieran en primarias a los candidatos al Senado, en vez de que el Consejo de Dirección los siga escogiendo a dedo… Me gustaría que todo eso pasara no sólo en UPyD, sino también en los demás partidos... Muchos estamos pendientes de comprobar cómo funciona Ciudadanos en cuanto a democracia interna, para ver si comete o no los errores que ya hemos comprobado que ha cometido y sigue cometiendo UPyD.
Los abanderados del partido magenta deberían reflexionar sobre todo esto, y dejar de presumir de que todos sus candidatos son elegidos en primarias, con las mismas opciones de alcanzar la victoria que cualquier otro afiliado... Ya sabemos que eso es mentira.
De momento, en este “partido” (usando el símil de una competición deportiva) de las primarias para las europeas, Ciudadanos ha goleado a UPyD, y ha ganado por cinco a uno.

Referencia: artículo interesante
PD: Las primarias de UPyD (celebradas el 18 de enero) las ganó Francisco Sosa Wagner (quien había sido recomendado públicamente por Rosa Díez) con 1.100 votos: el 59.8 % de los emitidos (y no el 60.2% como UPyD publicó, descontando los votos nulos: lo que es una pequeña y mezquina manipulación informativa de UPyD). Pero en un segundo puesto muy honroso quedó el afiliado José María Larrea, recibiendo el 14.58% de los votos de los afiliados (268 votos, a gran distancia del tercer clasificado, que sólo recibió 53). La Dirección de UPyD ya ha anunciado que (aplicando la dedocracia) para el segundo puesto de la lista europea va a colocar a Maite Pagazaurtundua (que no es afiliada de UPyD, pero sí se lleva muy bien con Rosa Díez). Si el Consejo de Dirección no pone en los 5 primeros lugares de la lista a José María Larrea, en el que tantos afiliados confían, sería una burla a la democracia interna y un desprecio a los afiliados. Yo no he podido votar porque estoy expedientado y suspendido de militancia (esperando que juzguen y condenen a Juan Luis Fabo, número 3 de UPyD, y me pidan perdón y me rehabiliten); pero hubiera votado a Francisco Sosa Wagner, a quien conozco y valoro mucho. En el caso de que hubiera votado a José María Larrea (a quien no conozco) y ahora Rosa Díez le negara poder ser Eurodiputado para poner en la lista a sus amigos, no haría campaña en las europeas como señal de protesta, y me pensaría irme de UPyD. Y definitivamente, me pensaría hacer lo mismo incluso habiendo votado a Sosa Wagner, por solidaridad y coherencia con el Manifiesto y con el espíritu democrático de UPyD, si el Consejo de Dirección no pusiera a Larrea entre los primeros cinco puestos.

sábado, 8 de febrero de 2014

Los recientes cambios en los Estatutos: pasos atrás en la democracia interna de UPyD.

1. UPyD tenía que modificar sus Estatutos, aunque sólo fuera para actualizar su domicilio social: y el pasado dos de noviembre, en el II Congreso del Partido, se aprobaron y entraron en vigor los nuevos. Tal como está establecidoel Consejo de Dirección elaboró la Ponencia de Organización y Estatutos que fue aprobada en la Asamblea Plenaria.
Los sufridos y voluntariosos Afiliados de UPyD presentaron, en los meses previos al Congreso, la respetable cantidad de 1.748 enmiendas a esa Ponencia; pero sólo una de ellas prosperó a la criba efectuada por el Consejo de Dirección, pasando a ser discutida y votada en la reunión plenaria, donde fue rechazada (era referente al voto en primarias de los Simpatizantes a partir de los 16 años).
2. He leído los nuevos Estatutos (enlace al texto) y los he comparado con los anteriores (del año 2009), y me parece interesante invitar a reflexionar sobre algunos cambios que pienso que no conducen a una mayor democracia interna, sino a lo contrario.
No pude estar en noviembre en ese II Congreso (porque me sancionaron para que no pudiera ir) y no soy jurista, por lo que pido disculpas si cometo algún error técnico o de detalle, agradeciendo de antemano comentarios y correcciones.
3. Junto a algunas modificaciones que considero positivas, como el derecho de los afiliados a “solicitar participar” (sic) en los grupos de trabajo (art.7) (aunque resulta curioso que no diga “derecho a participar”, sino sólo a solicitarlo, como si antes no pudieran hacerlo); mayor implicación y participación de los simpatizantes (art.10) (que podrán votar en algunos procesos de primarias previo pago de la aportación que fije el Consejo de Dirección); plazo de tres meses para que el Consejo de Dirección presente las cuentas anuales (art.30,k); obligación de hacer asambleas de afiliados al menos cada cuatro meses (art.40)… he percibido un importante afán de los miembros del Consejo de Dirección que redactaron estos Estatutos (supongo que Elvira García, encargada de temas jurídicos, y Juan Luis Fabo, responsable de Organización y factótum en UPyD, entre otros) por destacar y aumentar el control y el poder del propio Consejo de Dirección sobre todo lo que ocurre y se hace en el Partido, restando en cambio autonomía a los Consejos Territoriales y Locales. También he detectado endurecimiento de algunas sanciones contra los que puedan discrepar, disminución de las medidas que garantizan la imparcialidad en las elecciones primarias y en la confección de listas electorales, y reducción de las garantías internas de los afiliados que puedan ver violados sus derechos, especialmente si los abusos proceden de miembros del Consejo de Dirección (como ha ocurrido estos años y algunos hemos denunciado). 
4. En el capítulo sobre el Régimen Disciplinario, los nuevos Estatutos establecen (art. 9,c) que causará baja automáticamente en el partido el afiliado que haga cualquier declaración o manifestación pública de discrepancia grave con los principios ideológicos o fines del partido... En los anteriores Estatutos se decía casi lo mismo, pero se especificaba que tenían que ser “manifestaciones públicas reiteradas”: ahora se ha suprimido la palabra “reiteradas”, por lo que una sola declaración discrepante puede ser motivo para que el Consejo de Dirección proceda a la expulsión. En los anteriores Estatutos se establecía que un afectado por la decisión de expulsión acordada por el Consejo de Dirección podría recurrir ante la Comisión de Garantías; pero en los nuevos se establece que debe recurrir en primera instancia ante el propio Consejo de Dirección (que es el que le ha sancionado), y si su recurso es desestimado entonces el afiliado podrá recurrir ante la Comisión de Garantías. Además, el nuevo artículo 9,2 no le impone ningún plazo al Consejo de Dirección para resolver ese recurso (podría demorarse años en responder y no estaría incumpliendo los estatutos...). Y si en los anteriores Estatutos la Comisión de Garantías tenía un plazo de un mes para resolver los recursos presentados contra resoluciones del Consejo de Dirección, en los nuevos (art.14,3) se prolonga ese plazo a tres meses (con lo que se está permitiendo y fomentando que la justicia interna sea más lenta, esto es: peor).
5. En el capítulo de Estructura Orgánica del partido, en el artículo 23,1,c) se dice “El partido realiza su actuación política sobre todo el ámbito nacional a través del Consejo de Dirección bajo una dirección política unitaria, emanada directamente de la voluntad libre del conjunto de los afiliados, y se desarrolla…” En la anterior redacción se decía casi lo mismo, pero ahora se han añadido las palabras “a través del consejo de Dirección”: esa modificación deja muy claro que los redactores del Estatuto han querido remarcar y explicitar quién manda en UPyD, por si alguien tenía alguna duda.
6. Una de las novedades estatutarias más criticadas ha sido el artículo 23,2,B: “Nadie podrá permanecer desempeñando un mismo cargo orgánico durante más de tres mandatos congresuales completos consecutivos”. En los anteriores Estatutos se fijaban ese límite en dos mandatos (ocho años) pero ahora se ha ampliado a tres mandatos (12 años). Todos sabíamos hasta ahora que UPyD es un partido comprometido con la regeneración democrática, y que por lo tanto debe “adoptar formas de organización y trabajo político con objetivos claramente renovadores, congruentes con sus postulados y ofertas a la sociedad, por ejemplo, limitar los mandatos para corregir la tendencia de la política a convertirse en profesión, o establecer incompatibilidades que eviten la excesiva acumulación de poder,… “ (Resolución Política del I Congreso, nº 73). Nadie puede defender que esa modificación que se ha hecho de los Estatutos camina en la línea del Manifiesto ni de las Resoluciones Políticas de UPyD, pues no limita los mandatos sino todo lo contrario. (Muchos afiliados han mostrado su sorpresa y disconformidad por esa medida, y alguno ha llegado a afirmar que lo incongruente que les ha resultado esa modificación estatutaria ha sido la gota que ha colmado el vaso y les ha llevado a abandonar UPyD, como quien fué Coordinador de UPyD en Málaga y miembro del Consejo Político de UPyD, que se despidió recientemente con una elocuente declaración: ver).
7. Cuando en los nuevos Estatutos se definen las competencias del Consejo de Dirección (art 30,2,a)), donde en los anteriores Estatutos empezaba diciendo: “Ordenar, coordinar y controlar las actividades del partido…” ahora en los nuevos pone: “Dirigir, ordenar, coordinar y controlar las actividades del partido…”. Al añadir la palabra “Dirigir”, los miembros del Consejo de Dirección han querido dejar muy claro, de nuevo, que ellos son los que dirigen el partido. El apartado c) de ese mismo artículo añade al Consejo de Dirección la potestad estatutaria de modificar los programas electorales autonómicos y locales que reciba de los correspondientes Consejos territoriales y locales, algo que no estaba reflejado en los primeros estatutos de UPyD: se refuerza, pues, el centralismo del Partido.
8. Según el artículo 30,q), el Consejo de Dirección de UPyD puede seguir disolviendo agrupaciones territoriales “siempre que se aprecien graves circunstancias que así lo aconsejen” y nombrando representantes o Gestoras provisionales. Pero se ha perdido la oportunidad de especificar cuáles son esas graves circunstancias (que siguen quedando a criterio del Consejo de Dirección, que estos años ha aplicado alguna vez ese artículo sin que ninguno de los afiliados apreciáramos ninguna grave circunstancia) y de establecer también algunos criterios para elegir con imparcialidad a los miembros de la Gestora y para evitar que después esos miembros se aprovechen de su cargo para manipular las elecciones internas en su favor y ser elegidos (como ocurrió hace unos años en Valencia). Además, en los anteriores Estatutos se establecía que esas Gestoras no podría exceder el tiempo de seis meses, y que si llegado ese plazo no se habían elegido democráticamente los nuevos Coordinadores, se prolongaría ese tiempo dos meses más; pero ahora en los nuevos Estatutos se modifican las fechas, estableciendo que tras los seis meses iniciales se añade un plazo de cuatro meses más (en vez de dos) para convocar el correspondiente proceso electoral. Organización de UPyD (nacional o de Madrid, como se suele decir) ha conseguido con este cambio de los estatutos poder mantener más tiempo su control sobre UPyD en las CCAA, al menos de manera legal, porque en la práctica ya hacían lo que ellos querían, y se ha mantenido algunas Gestoras más de un año, incumpliendo los Estatutos e impidiendo que los afiliados pudiéramos elegir a nuestros propios coordinadores, a lo que nos daba y nos siguen dando derecho los Estatutos.
9. Han desaparecido de los nuevos Estatutos los párrafos que especificaban algunas condiciones para la elección del Consejo de Dirección en el seno de cada Congreso.  En el artículo 29 de los anteriores Estatutos se podía leer: “La Comisión Electoral facilitará los medios para que cada candidatura pueda hacer llegar sus propuestas e ideario al conjunto de afiliados en condiciones de igualdad”. Los anteriores estatutos garantizaban también que las candidaturas al Consejo de Dirección dispusieran de “un espacio en la web del partido”, y que los locales del partido estuvieran disponibles para ellos para celebrar posibles encuentros con afiliados. En el Primer Congreso se presentó una candidatura alternativa a la de Rosa, pero después todos sus miembros se fueron del partido (es fácil informarse de lo que pasó, y sorprende saber que el Consejo de Dirección les expedientó por hacer cosas que también Rosa Díez hizo). En este II Congreso de noviembre de 2013 sólo se ha presentado la candidatura de Rosa Díez. Estoy seguro de que en el próximo III Congreso nadie se presentará como alternativa a Rosa Díez, al menos si quiere seguir en el partido; pero si alguien se atreve a hacerlo ya no tendrá asegurado estatutariamente, como antes, ni condiciones de igualdad ni facilidades por parte del partido: el Consejo de Dirección ha querido que desaparecieran, para facilitar las sucesivas reelecciones de Rosa Díez.
10. Respecto a los Órganos Especializados de Control y Garantías, la Oficina de Control de Buenas Prácticas Públicas (art. 33) estará formada a partir de ahora por tres miembros, siendo dos de ellos elegidos por el Consejo de Dirección, y el tercero por votación del Consejo Político; antes, y según los anteriores Estatutos, tenía cinco integrantes que eran elegidos por sorteo entre los miembros del Consejo Político. El cambio estatutario realizado aumenta el control directo del Consejo de Dirección sobre ese organismo, y le resta independencia: sobre todo ante posibles irregularidades y corrupciones cometidas por miembros del entorno de Rosa Díez. En este contexto, la introducción del llamado buzón de denuncias, donde “se atenderán informaciones anónimas con indicios verosímiles de extrema gravedad” no supone mayores garantías, pues si denuncias de irregularidades absolutamente razonadas no han prosperado (y doy fe de ello), las anónimas serán tenidas menos en cuenta (salvo que salgan a la luz pública y causen un escándalo).


11. Sobre la elección de la Comisión de Garantías los estatutos no han variado (art. 34): sigue estando formada por tres miembros elegidos por votación de los delegados asistentes al Congreso del partido. Sin embargo se ha visto en este Congreso que la elección de ese “alto tribunal interno de UPyD” no ha sido muy libre ni imparcial, pues el Consejo de Dirección promocionó a sus tres candidatos -finalmente elegidos- entre los delegados oficialistas que previamente había promocionado el mismo Consejo de Dirección para que salieran elegidos, como públicamente se denunció. Algo similar ha ocurrido en la elección de los miembros del Consejo Político. Y trascendió a la prensa la preocupación de Rosa y del Consejo de Dirección al saber que en este II Congreso tres afiliados presentaron una candidatura alternativa a la oficial para la Comisión de Garantías: pero está claro que en la práctica cualquier candidatura que no cuente con el apoyo del Consejo de Dirección no hubiera tenido ninguna posibilidad de ser elegida. Se ha comentado que alguna enmienda presentada por algunos Afiliados a los Estatutos iba dirigida a tratar de garantizar la pluralidad de la Comisión de Garantías y su elección realmente independiente: pero como ya he dicho, todas las enmiendas menos una fueron rechazadas por el propio Consejo de Dirección, que como los propios Estatutos dicen “dirigió, ordenó, coordinó y controló” el desarrollo de ese II Congreso.
12. En lo referente a la Comisión Electoral, también aquí (igual que cuando se habló del Consejo de Dirección), en los puntos que habla de sus competencias (art 36,2,a)b)c)) se ha introducido en esta nueva redacción la palabra "Dirigir” (que no estaba en los anteriores Estatutos): “Dirigir, ordenar, supervisar y controlar los procesos electorales…” No les parecía suficiente ordenar, supervisar y controlar, y han considerado necesario poner también “dirigir”. Se mantiene en estos Estatutos el sistema de elección: tres de sus siete miembros son elegidos por el Consejo de Dirección, y los otros cuatro por los delegados en el Congreso, ocurriendo aquí lo mismo que en el caso de la elección de los integrantes de la Comisión de Garantías: todos saben que la lista de cuatro miembros promocionada por el Consejo de Dirección es la que gana en la votación de la sesión plenaria del Congreso.
13. Como novedad en este capítulo (art. 36,5) se ha establecido estatutariamente que la Comisión Electoral podrá habilitar el voto telemático según criterio del Consejo de Dirección. Ya se hacía, pero fue muy discutido su uso en las elecciones territoriales de Valencia, donde se denunció pucherazo (y al final se demostró que se había cometido fraude, y UPyD lo reconoció) y se ha perdido la oportunidad de exigir estatutariamente que la gestión informática de las elecciones con voto en ordenador sea llevada por alguna empresa independiente y ajena a UPyD, pues hasta ahora se ha ocupado de eso la empresa Trimedia, ligada por estrechos vínculos desde hace muchos años a UPyD y a miembros de su Consejo de Dirección.
14. Según establecen los nuevos Estatutos el número máximo de miembros de un Consejo Territorial pasa de ser 15 a ser 11 (lo que contrasta con la no reducción de los miembros del Consejo de Dirección, que siguen siendo 21). En los anteriores Estatutos se establecía que el Coordinador Territorial (CT) podía nombrar a nuevos miembros de su Consejo Territorial hasta llegar al número máximo de componentes; después, la siguiente asamblea ordinaria de afiliados tenía que ratificar ese nombramiento. Pero eso se ha modificado, y los nuevos Estatutos (art.41,6) establecen que ahora el Coordinador solo puede proponer nuevos miembros, y su aprobación la realiza la asamblea territorial. Ese cambio, que podría parecer para el que desconozca los intríngulis de UPyD un avance de la democracia interna, podrá ser utilizado por el Consejo de Dirección para impedir el nombramiento de nuevos miembros de un Consejo Territorial que no sean de su agrado, pues entre su propuesta y su aprobación ahora tiene margen para abortar esa elección, y puede forzar la renuncia de varios miembros del CT (ofreciéndoles después ser miembros de la Gestora, como ha pasado) para que al llegar a ser el número de componentes menos de la mitad se haga necesaria la disolución del CT y la imposición de una Gestora elegida por el propio Consejo de Dirección (como ocurrió en Andalucía, según el relato del que fue Coordinador territorial), o retrasando e impidiendo la convocatoria de Asamblea y disolviendo al CT (como ocurrió en Cataluña), pues en la práctica Organización de UPyD tiene que dar el visto bueno para celebrar una asamblea, y puede bloquear los correos que los dirigentes territoriales de UPyD dirigen a los afiliados de su agrupación (como hizo en dos ocasiones en Galicia, forzando la dimisión y abandono del partido del Coordinador Territorial), pues todos los correos en UPyD están controlados por Organización, y pasan por el llamado Soporte informático, también gestionado por Trimedia.
15. Otra novedad en el gobierno de las Agrupaciones Territoriales es que si por dimisiones o expulsiones (o por lo que sea) en un momento determinado quedan menos de la mitad de los miembros de un CT y el Consejo de Dirección lo disuelve y elige a unos cuantos afiliados de su confianza que constituyen una Gestora, esa gestora antes tenía dos meses para proceder a la elección de un nuevo Consejo Territorial, pero ahora los Estatutos en su artículo 41,7 han ampliado ese periodo de tiempo a cuatro meses. Ya he comentado que esa prolongación de la provisionalidad y ese aumento de la precariedad atenta contra el derecho de los afiliados a tener unos coordinadores elegidos democráticamente, en vez de impuestos desde Madrid; aunque vuelvo a recordar que en la práctica las Gestoras de UPyD hasta ahora duran todo el tiempo que Organización quiera, por lo que realmente no hacía falta poner ninguna fecha, si después Organización no cumple lo que exigen los Estatutos; y si algún afiliado lo denuncia ante el órgano que vela por que se cumplan los derechos de los afiliados, la Comisión de Garantías, ni siquiera te responden: doy fe de que eso ha pasado.
16. Lo dicho para los Consejos Territoriales se aplica con pocas diferencias para los Locales (art. 45): también el Coordinador Local pierde la capacidad de nombrar nuevos miembros, que pasa a la asamblea (y como ya he explicado en el intervalo Organización puede intervenir para rectificar el rumbo); el número máximo de miembros se reduce de 10 a 7. Y en caso de que el Consejo de dirección nombre una Gestora local, ésta tenía antes un plazo legal de un mes para elegir un nuevo Consejo Local; pero ahora la Gestora tiene, con los nuevos Estatutos, cuatro meses de transitoriedad legal.
17. En el capítulo de Incompatibilidades, los nuevos Estatutos establecen en el artículo 53,4: “Para poder ocupar un cargo público electo o de designación política en nombre del partido que implique dedicación completa será requisito acreditar, al menos, cuatro años de experiencia profesional previa o función social no remunerada equivalente y que no puede consistir en haber desempeñado otro cargo público electo o ejecutivo”. En los anteriores Estatutos se decía tres años en vez de cuatro. Esto que pretende evitar que haya gente que haga de la política su primer y único recurso vital, favoreciendo la idea de que cualquier político tiene que estar dispuesto a abandonar su cargo y pasar a ganarse la vida en el mundo, digamos, “extrapolítico”, quizá sitúa a la Portavoz del partido, Rosa Díez, en situación de ilegalidad, pues es posible que no llegara a trabajar cuatro años antes de empezar a vivir de la política (Ver post anterior).
18. En el apartado de Elecciones, el nuevo artículo 55,2,c atribuye al Consejo de Dirección la potestad deproponer la presentación de candidatos independientes en todos los procesos de primarias”, algo que antes (en los anteriores Estatutos) era competencia de los Consejos Territoriales y Locales, que ahora sólo “podrán indicar nombres de independientes al Consejo de Dirección”. También se establece en los nuevos Estatutos (art.55,3,c) que será el Consejo de Dirección quien decida la provincia por la que se presenta el candidato a presidente de las Comunidades Autónomas, cuando antes esa decisión recaía (y parece lo más lógico) en el Consejo Territorial. Estas modificaciones están en la línea habitual de los nuevos Estatutos de restar atribuciones a los órganos de gobierno periféricos y aumentárselos al Consejo de Dirección.
19. El artículo 55,d) aporta una novedad, estableciendo que, para todas las elecciones primarias: “El proceso electoral se realizará según lo que se disponga por el Consejo de Dirección y la Comisión Electoral de acuerdo con sus competencias y las normas de desarrollo de este Estatuto,…”. Se comprueba que se atribuye pleno poder al Consejo de Dirección y a su órgano satélite, la Comisión Electoral. (Curiosamente Elvira García sigue estando en el Consejo y en esa Comisión, además de ser Parlamentaria en la CA de Madrid). Pero es que, además, han desaparecido varios párrafos (que estaban en el artículo 52 de los anteriores Estatutos) que establecían ciertas condiciones para las votaciones, como la obligación de que se vote en toda la Comunidad Autónoma para elegir al candidato a presidente de la CA (algo que en 2012 la Comisión Electoral, dirigida entonces por dos miembros del Consejo de Dirección (Elvira Gª y Juan Luis Fabo), decidió no permitir que se hiciera en Galicia (como mandaban los Estatutos y como docenas de afiliados exigimos) para favorecer la elección del candidato oficialista, el que que ellos querían que ganara), o como todo lo referente a la constitución de cada Consejo Territorial y Local en Comisión Electoral Territorial o Local (que según los anteriores Estatutos dirigían y supervisaban todo el proceso de primarias en su circunscripción, potestad que ahora pierden y pasa al Consejo de Dirección y a la Comisión Electoral nacional). Se supone que algunos de esos preceptos que en su momento se incorporaron a los primeros Estatutos y ahora se han borrado pasarán a Reglamentos, aunque tendrán que ser “devaluados” (por el aumento de preeminencia del Consejo de Dirección y de los órganos centrales sobre los periféricos), por lo que -visto lo visto- cada vez se ofrece a los afiliados menos garantías de justicia e imparcialidad en las elecciones primarias, y tienen más posibilidades de ganarlas los candidatos que estén del lado de los dirigentes del partido. A todo esto, los redactores de los Estatutos no han querido incluir a los candidatos al Senado entre los que se eligen en Primarias, a pesar de que se levantaron voces y enmiendas proponiéndolo: se ha interpretado esa negativa como que el Consejo de Dirección quiere mantener el privilegio de colocar en esos puestos que se reservan a sus preferidos, al estilo de los partidos tradicionales que así pagan favores a sus amigos y afiliados sumisos.
20. Respecto a la confección final de las listas electorales (dejando aparte al cabeza de lista, elegido en primarias), los nuevos Estatutos han introducido nuevos matices: antes eran los Consejos Territoriales y Locales a los que les correspondía “proponer la composición de las listas” atendiendo a unos criterios establecidos (sobre todo el mérito y la capacidad); después debían someter esa lista al “dictamen consultivo de la Asamblea” de afiliados; y por último se decía (art 52 antiguo): “Las listas de candidatos completas serán remitidas al Consejo de Dirección para su aprobación definitiva”.  Sin embargo ahora (art.56) los Estatutos dicen que los Consejos Territoriales y Locales “elaboran una propuesta de lista”, y se puntualiza que el dictamen de la asamblea es “de naturaleza exclusivamente consultiva”; y el tercer paso se expresa así: “El Consejo de Dirección tendrá la facultad exclusiva de aprobar de forma definitiva la composición de las listas de acuerdo a los principios y conceptos expresados en este artículo…” La competencia del Consejo de Dirección se adorna con un poco de literatura rimbombante, para dar la sensación a quien haga una lectura simplista de que son ellos (el Consejo de Dirección) los que al final deciden cómo queda la lista. Pero los legisladores no se han atrevido a decir claramente que el Consejo de Dirección puede modificar la lista: sólo puede aprobarla (o no aprobarla). Se puede entender que si el Consejo de Dirección no está de acuerdo con la inclusión de algún candidato, o con el orden que ocupa, entonces no aprueban la lista y la tienen que devolver al Consejo Territorial o Local y a la asamblea correspondiente para que la modifique. Porque ¿quién sabe mejor que los propios afiliados de una provincia o municipio las capacidades y los méritos de sus afiliados para ser candidatos? ¿Acaso el Consejo de Dirección conoce a todos los integrantes de todas las listas electorales de toda España? Es absurdo pensar que el Consejo de Dirección puede tener mejor criterio que el Consejo Territorial, provincial o local. Tenemos el triste antecedente de lo que ocurrió en Getafe, donde el Consejo de Dirección, por intereses no confesados pero sospechables, modificó sin dar ninguna explicación la lista recibida del Consejo Local, colocando en el puesto número dos (con muchas probabilidades de ser elegida Concejal, como así fue) a la mujer de un empresario al que se le atribuye colaboración económica para la campaña electoral de UPyD y antiguos lazos de amistad con algún miembro con el Consejo de Dirección, lo que provocó el abandono del partido de varios afiliados de Getafe, y un conflicto que acabó con la expulsión de UPyD del número uno de ese municipio, quedando UPyD en esa localidad sólo con una Concejala, la que había ido en el puesto número dos, enchufada por el Consejo de Dirección. Me temo que al modificar los Estatutos no se ha querido evitar que en el futuro se cometan abusos similares, antes al contrario se ha potenciado aún más, aunque sólo de manera “literaria”, la capacidad del Consejo de Dirección para hacer lo que les dé la gana en este asunto. (UPyD nunca ha rectificado las informaciones publicadas al respecto: se ha negado a hacer declaraciones).
21. En el capítulo sobre el Código de Buenas Prácticas, el nuevo Artículo 58 de los Estatutos dice: “El Consejo de Dirección elaborará un Código de Buenas Prácticas que someterá a la aprobación del Consejo Político”. Pero lo que no se dice es que ese Código de Buenas Prácticas ya estaba elaborado y reflejado en los anteriores Estatutos, en el artículo nº 55. Se ha eliminado de un plumazo, y ahora mismo UPyD no tiene un Código vigente; cuando lo razonable hubiera sido que se hubiera mantenido el actual hasta tener uno nuevo, si es que hacía falta realizar alguna modificación.
22. Respecto al punto 59,5 que anuncia que “A partir del Código de Buenas Prácticas se aprobará por el Consejo de Dirección un Plan de Prevención de Riesgos Penales…”, resulta curioso que se incluya en unos Estatutos de un partido que lleva más de seis años funcionando un artículo que habla de un plan que se va a escribir y aprobar en un tiempo futuro no acotado. En la página web de UPyD se ofrece una información cuando menos engañosa, pues se afirma: “Los nuevos estatutos recogen un plan de prevención de delitos de corrupción y un código de buenas prácticas”, cuando en realidad sólo se recoge la intención de elaborarlos.
23. Para terminar, los nuevos Estatutos incluyen una Disposición Adicional Cuarta que establece que los nuevos órganos elegidos en el Congreso “que conozcan de un recurso presentado frente a la decisión de otro órgano del Partido deberán resolver en el plazo máximo de tres meses”; “si no resuelven en ese plazo, el recurso se entenderá desestimado, sin perjuicio de su obligación de resolver”. Pues para que se hagan todos una idea de cómo funciona UPyD, yo presenté un recurso en septiembre contra la injusta decisión del Consejo de Dirección de suspenderme de militancia (llevada a cabo de manera ilegal y sin duda como venganza por haber presentado dentro de UPyD denuncias por irregularidades cometidas por miembros del Consejo de Dirección, como he denunciado): según los Estatutos ese recurso lo tenía que haber resuelto la Comisión de Garantías en quince días (art 9,2 de los anteriores Estatutos, entonces vigentes), pero no me respondieron: violaron mis derechos de afiliado, dejándome en una situación de indefensión ante los abusos del Consejo de Dirección. Y al entrar en funciones la nueva Comisión de Garantías el 2 de noviembre, según esta Disposición Adicional, tenía tres meses para resolver ese recurso pendiente: pero ya han pasado tres meses y una semana, y sigo sin recibir respuesta. (Sigo esperando, y prometo informar si algún día recibo la resolución que la Comisión de Garantías está obligada a darme según dice esta Disposición Cuarta, aunque ya no me servirá para nada).
24. La trayectoria de estos años del Partido de Rosa Díez y los cambios realizados en sus Estatutos (aprobados el 2 de noviembre, casualmente el día de difuntos) son una mala noticia para la sociedad española, para todos los que creemos en la democracia y luchamos por ella; y especialmente para todos los que confiábamos en que UPyD iba a ser un buen instrumento para regenerar la vida política española. Para mi UPyD sigue siendo un instrumento, más o menos bueno, pero que no es capaz de regenerarse a sí mismo (por decisión de sus dirigentes): muchos que lo conocemos bien (y yo llevo más de cuatro años como afiliado activo y desempeñando cargos) sabemos que cada vez está más lejos de sus principios y más cerca del "lado oscuro", a pesar de las expectativas de voto cada vez más altas, fruto de la inercia y de la desesperación de los ciudadanos, que siguen esperando que surjan alternativas "decentes".
Muchos iremos o irán a votar a UPyD tapándose las narices...
Pero las burbujas políticas, al igual que las inmobiliarias, acaban explotando.
Organigrama de UPyD publicado en wikipedia.
¿No habría que rectificarlo y colocar a RD y a su CdD en el centro y origen de toda flecha.?
A veces hacemos preguntas aunque sabemos que no vamos a obtener respuestas.
Fotos: Museo Británico, Londres.

jueves, 6 de febrero de 2014

Los nuevos estatutos de UPyD, a punto de dejar a Rosa Díez en situación de ilegalidad (si es que no lo hacen).

¿Trabajó Rosa Díez más de cuatro años antes de empezar a vivir de la política?

UPyD modificó sus Estatutos hace tres meses. En el capítulo de Incompatibilidades, el nuevo artículo 53,4 establece lo siguiente: “Para poder ocupar un cargo público electo o de designación política en nombre del partido que implique dedicación completa será requisito acreditar, al menos, cuatro años de experiencia profesional previa o función social no remunerada equivalente y que no puede consistir en haber desempeñado otro cargo público electo o ejecutivo”.
Se entiende que esa norma pretende evitar que haya gente dentro de UPyD que haga de la política su primer y único recurso vital, convirtiéndose en los denostados profesionales de la política. En los anteriores Estatutos se decía tres años en vez de cuatro. Los Estatutos no contemplan excepciones: quizá debían haberlo hecho...
La foto es del milenio pasado: en el centro
Rosa Díez, candidata del PSOE a las Europeas en 1999.
La propia Rosa Díez ha contado que cuando acabó el bachillerato realizó estudios de Secretaría y Gestión, que duraban tres años. Después hizo unas oposiciones y el año 1973 comenzó a trabajar como administrativa, funcionaria en la Diputación Foral de Vizcaya. Tras la muerte de Franco en 1975 se inició la transición democrática en España. El año 1976 Rosa se afilió a UGT, y pronto tuvo puestos de responsabilidad: en 1978 ya ejercía como Secretaria Confederal de Administración Local de ese sindicato. Rosa se afilió al PSOE en 1977, y ese mismo año ya fue integrante de la lista electoral que los socialistas presentaron por Vizcaya a las primeras elecciones generales, celebradas el 15 de junio del 77. Esa vez no obtuvo escaño. Pero en las elecciones celebradas el 3 de abril de 1979 fue elegida como Diputada Foral de Vizcaya. Desde entonces Rosa Díez siempre ha tenido cargos políticos y ha desempeñado cargos públicos, antes en el PSOE-PSE y desde hace seis años en UPyD. Por lo tanto dentro de poco, el día 3 de abril, Rosa cumple 35 años desde su primera elección: una buena ocasión para celebrarlo.
Sabemos que en algún momento de aquellos primeros años Rosa Díez había pedido la excedencia como funcionaria de la Administración para dedicarse de lleno a las actividades sindicales y políticas. Pero no sabemos cuánto tiempo estuvo trabajando, si sólo trabajó en la Diputación dos o tres años (dejándolo cuando se incorporó a trabajar en UGT, quizá como liberada sindical), o tres o cuatro (dejándolo cuando se incorporó en el PSOE), o más tiempo... La duda es razonable: ¿llegó a trabajar Rosa Díez más de cuatro años?
Supongo que en UPyD comprobarán en su vida laboral si Rosa Díez cumple los nuevos requisitos estatutarios, que afectan a todos los afiliados que quieran ocupar o seguir ocupando cargos en el partido. Y espero que nos informen del resultado de esa pesquisa (esta es una petición formal).
Quizá Rosa Díez no incurra en esa incompatibilidad, pero se salva por los pelos. Se podría opinar que aunque no incumpla “la letra” de los estatutos, sí que al menos incumple “el espíritu” que anima al partido. Y algunos podrán afirmar que llevar 35 años viviendo de la política deja "secuelas" que difícilmente van a permitir a la afectada liderar la regeneración de nuestro sistema democrático...

UPyD es un partido comprometido con esa regeneración democrática, y como dice la Ponencia Política aprobada en el I Congreso de UPyD (del año 2009, punto nº 70), debe “adoptar formas de organización y trabajo político con objetivos claramente renovadores, congruentes con sus postulados y ofertas a la sociedad, por ejemplo, limitar los mandatos para corregir la tendencia de la política a convertirse en profesión, o establecer incompatibilidades que eviten la excesiva acumulación de poder,… “.
Sin embargo los nuevos Estatutos de UPyD, redactados por miembros del Consejo de Dirección (el grupo que rodea a Rosa Díez desde la fundación del partido magenta) han dado un paso atrás en este sentido, al prolongar desde ocho a doce el máximo de años que un afiliado de UPyD puede desempeñar un cargo. El nuevo artículo 23,2 dice textualmente: “Nadie podrá permanecer desempeñando un mismo cargo orgánico durante más de tres mandatos congresuales completos consecutivos”. En los anteriores Estatutos se fijaban ese límite en dos mandatos (ocho años). Pero esa limitación podía impedir a Rosa Díez volver a presentarse al cargo de Portavoz y Presidenta del Consejo de Dirección en el próximo Congreso de UPyD: y su Consejo de Dirección no podía tolerarlo y se ha curado en salud para que nadie pueda decir nada en la próxima renovación del Consejo de Dirección (que probablemente tenga muy poco de renovación, como ha ocurrido hasta ahora). Porque aunque Rosa Díez lo niegue y se enfade cuando se lo dicen o preguntan, todos tenemos muy claro que UPyD es un partido personalista. En aras de ese personalismo se ha hecho esa modificación de los Estatutos, que no limita los mandatos sino todo lo contrario, y que contraviene el proyecto y la dirección que marcan el Manifiesto Fundacional y los principios del partido.
Un Tweet crítico e irónico publicado esos días.
Personalmente no me parece malo que un partido sea “personalista” durante algún periodo de tiempo, siempre que siga siendo coherente y fiel a sus principios. Pero en este momento muchos afiliados de UPyD nos planteamos que tenemos que elegir entre el actual personalismo de Rosa Díez (unido a la férrea oligarquía que ejerce su Consejo de Dirección), y el proyecto político que nos atrajo a este partido.
O nuestra Portavoz rectifica y deja de traicionar el proyecto de UPyD, o tendremos que cambiar de Portavoz.

En el siguiente artículo de este blog presento un ejercicio de comparación entre los anteriores Estatutos de UPyD (del año 2009) y los nuevos (del 2013), mostrando cómo el partido de Rosa Díez da pasos que le alejan cada vez más de la democracia interna, aumentando el poder del Consejo de Dirección y reduciendo los derechos y las garantías de los que nos hemos afiliado en UPyD con ilusión y ganas de trabajar por la regeneración democrática: muchos de esos afiliados ya se han ido del partido, y otros muchos seguimos profundamente preocupados, conservando un resquicio de esperanza.
Si los dirigentes de UPyD se empeñan en seguir en su línea, impregnada de falta de limpieza y de transparencia, entonces acabarán convirtiendo a UPyD en un peligro, en parte del problema de nuestra sociedad. No se puede regenerar nada si no se regenera antes el propio partido.
El proyecto de UPyD era muy necesario: pero si no vemos que las aguas en UPyD vuelven a su cauce, aunque resulte muy triste decirlo, tendremos que buscar ese proyecto en otro sitio. Una pena. Y eso a pesar de las muchas cosas que UPyD sigue haciendo muy bien (a mí me sigue pareciendo que UPyD es el mejor partido, con diferencia, en el Parlamento nacional).
Es evidente que cada vez somos más los que no tenemos la intención de permitirle ni a Rosa Díez ni a la cúpula de su partido (con sus seguidores incondicionales) que sigan engañando a los afiliados y al resto de conciudadanos. Es razonable que no les caigamos muy bien y que nos traten como a molestos indeseables. No es grave, todos sabemos que no es nada personal: es la política.